Discapacidad

El Real Jardín Botánico organiza unos talleres para que niños con TEA "disfruten del cine y la ciencia en igualdad”

- El proyecto ‘PequeZine Natural’ presenta, este sábado, su primera sesión pensada para niños con TEA

Madrid
SERVIMEDIA

El Real Jardín Botánico (RJB-CSIC) organiza ‘PequeZine Natural’, unas sesiones accesibles para niños con trastorno del espectro autista (TEA) que, según su coordinador, Jesús García Rodrigo, buscan que los pequeños "disfruten del cine y la ciencia en igualdad, en un entorno realmente adaptado”, a través de una propuesta que combina divulgación ambiental, proyección de cortometrajes y talleres diseñados específicamente para atender sus necesidades.

El Real Jardín Botánico celebrará este sábado la primera sesión de su proyecto de divulgación científica ‘PequeZine Natural’, dirigida especialmente a niños con TEA y a sus familias, dentro de una iniciativa que refuerza la apuesta de la institución por la inclusión y la accesibilidad cultural.

La actividad se enmarca en ‘El Jardín Accesible’, un proyecto que el RJB desarrolla desde hace cinco años con el apoyo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con el propósito de “acercar la ciencia y la naturaleza a públicos que tradicionalmente encuentran mayores barreras de participación”. “El objetivo principal es llevar toda la creatividad divulgativa y científica a un público que normalmente no tiene un acceso sencillo a este tipo de actividades”, explicó Jesús García Rodrigo, en una entrevista concedida a Servimedia con motivo de esta nueva convocatoria.

Esta sesión será la primera de un ciclo de tres, las siguientes tendrán lugar en marzo y mayo, y supone la integración de ‘PequeZine Natural’ dentro del proyecto marco de accesibilidad. Según su coordinador, la experiencia acumulada en actividades anteriores con menores con TEA ha sido “clave para dar este paso hacia el formato cinematográfico”.

UNA SALA ADAPTADA

La principal novedad radica en la adaptación del espacio y de las condiciones habituales de una proyección. Frente al modelo tradicional de sala completamente a oscuras y con volumen elevado, la sesión accesible modificará estos parámetros para “ajustarse a las necesidades sensoriales de los asistentes”.

Durante la proyección, “no habrá oscuridad total” y el sonido se “mantendrá a un volumen más suave”. Además, los niños podrán “levantarse de sus asientos, moverse por la sala o salir y entrar si lo necesitan”, sin que ello suponga “una interrupción o una situación incómoda”. El equipo contará con educadores de apoyo y con materiales disponibles dentro de la propia sala para facilitar la autorregulación.

“Estamos hablando de una sala cerrada, con butacas y unas condiciones muy determinadas. Adaptar ese entorno ha sido uno de los grandes retos”, reconoció García Rodrigo. Hasta ahora, muchas de las actividades del Jardín con este público se habían desarrollado en espacios abiertos o en aulas más flexibles.

La sesión incluirá la proyección de 15 cortometrajes de animación centrados en la conservación de la biodiversidad y en problemáticas medioambientales como el uso responsable del agua, la gestión de residuos o el impacto de determinados hábitos de consumo.

La propuesta cinematográfica se complementará con actividades educativas prácticas que se desarrollarán entre las 11.00 y las 13.00 horas. Las familias podrán elegir realizar una, dos o las tres propuestas diseñadas, en el orden que prefieran, de modo que no será necesario permanecer durante toda la proyección.

Entre las actividades previstas figura un taller sobre el agua en el que, mediante pequeños experimentos, los participantes podrán “comprender la importancia de mantenerla limpia” y reflexionar sobre su “utilidad en la vida cotidiana”. Otra de las dinámicas, denominada ‘Limpia el mar’, consistirá en retirar residuos simbólicos de una superficie que simula el océano y clasificarlos correctamente en distintos contenedores, reforzando el aprendizaje sobre reciclaje.

Asimismo, se elaborará una manualidad con elementos naturales que simboliza “la protección de la biodiversidad”, una forma creativa de consolidar los mensajes transmitidos en los cortometrajes.

“Son actividades que ya hemos trabajado previamente con niños y niñas de estas edades y que sabemos que funcionan”, afirmó el coordinador, quien subrayó que la experiencia acumulada durante los últimos años ha permitido “ajustar las propuestas a las características del público con TEA”.

FORMACIÓN Y TRABAJO CON PROFESIONALES

La preparación de esta sesión ha implicado un trabajo previo con profesionales especializados y fundaciones que trabajan con menores con TEA y sus familias. El objetivo ha sido “comprender mejor sus necesidades específicas” y adaptar tanto el contenido como la atención ofrecida.

“El reto es conocer cómo es este público, cómo funciona su forma de ser y de actuar, y ajustar nuestra respuesta”, señaló García Rodrigo. En este sentido, el Jardín ha desarrollado también acciones formativas internas para su personal, incluido el equipo de jardinería, con el fin de “mejorar la atención y la comprensión ante determinadas conductas”.

No se trata, explicó, de aplicar un trato diferente en términos de exigencia, sino de “ofrecer respuestas adecuadas a situaciones que pueden requerir mayor flexibilidad o empatía”. “La respuesta que des no puede ser la misma que para una persona que no está en esa situación”, apuntó.

Aunque la sesión está pensada para facilitar la participación de personas con TEA, no será exclusiva para ellas. Podrán asistir también otras familias, lo que, según el coordinador, “favorece la convivencia y la sensibilización social”.

En este sentido, García Rodrigo destacó la importancia de “generar contextos en los que se normalice la diversidad” y se fomente la “comprensión desde edades tempranas”. La iniciativa busca no solo ofrecer una experiencia adaptada, sino también “contribuir a una cultura más inclusiva”.

El impacto de esta primera sesión será evaluado con vistas a mejorar las siguientes convocatorias del ciclo. “Queremos valorar con las familias cómo ha funcionado y qué podemos ajustar en marzo y mayo”, concluyó.

Con ‘PequeZine Natural’, el Real Jardín Botánico refuerza su compromiso con la divulgación científica accesible, aunando educación ambiental, cultura cinematográfica e inclusión. El proyecto persigue “concienciar sobre la protección y conservación de la biodiversidad”, “promover cambios de comportamiento” alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y “generar conocimientos básicos” en botánica y medioambiente, incorporando ahora una dimensión plenamente adaptada a la diversidad de su público infantil.

(SERVIMEDIA)
14 Feb 2026
RIM/mag/clc