Neurología

La retina avanza como biomarcador para detectar el alzhéimer de forma temprana

Madrid
SERVIMEDIA

La retina se perfila como una vía prometedora para detectar el alzhéimer en fases tempranas mediante técnicas de imagen ocular no invasivas, según varias investigaciones concluidas en 2026 que han identificado adelgazamiento de capas retinianas, alteraciones microvasculares y señales vinculadas a proteínas asociadas a la enfermedad.

Los nuevos estudios publicados en 2026 apuntan a que el ojo puede convertirse en una herramienta complementaria para el cribado y seguimiento de la neurodegeneración. “La retina permite observar de forma no invasiva cambios asociados al alzhéimer años antes de la aparición de síntomas, aunque su aplicación clínica aún está en fase de validación”, señala una revisión liderada por la investigadora Ouafa Sijilmassi, del Departamento de Óptica de la Facultad de Óptica y Optometría de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), publicada en la revista 'Journal of Imaging'.

Esta revisión destaca que la retina, "por su continuidad embriológica y funcional con el sistema nervioso central", puede actuar como una “ventana” accesible al cerebro. El trabajo de Sijilmassi analizó estudios sobre técnicas como la tomografía de coherencia óptica (OCT), la angiografía por OCT (OCTA) y la OCT de dominio espectral. Sus conclusiones indicaron que el alzhéimer y el párkinson "muestran de forma consistente" adelgazamiento de capas internas de la retina, especialmente la capa de fibras nerviosas y la capa de células ganglionares-plexiforme interna (una zona formada por neuronas y conexiones que transmiten información visual hacia el cerebro), además de alteraciones microvasculares.

En la misma línea, una revisión sistemática publicada en 'BMJ Open Ophthalmology' por Maryne Lepoittevin y otros autores analizó 22 estudios sobre OCT y OCTA en alzhéimer preclínico o temprano. El trabajo concluyó que estas técnicas "muestran potencial para identificar biomarcadores retinianos no invasivos". Entre los cambios descritos figuran el adelgazamiento de la capa de fibras nerviosas peripapilar, alteraciones en la capa de células ganglionares, cambios en el grosor macular y coroideo, y modificaciones microvasculares detectadas con OCTA.

Otro estudio reciente, publicado en 'Alzheimer’s Research & Therapy', probó la combinación de OCT y OCTA para diferenciar a personas con deterioro cognitivo leve o probable alzhéimer. El estudio detectó una menor presencia de pequeños vasos sanguíneos en distintas capas de la retina de personas con deterioro cognitivo o alzhéimer probable. Además, comprobó que combinar ambas técnicas mejora la capacidad para diferenciar estos casos de personas sin deterioro cognitivo.

La base científica de estos hallazgos es que la retina forma parte del sistema nervioso central y permite visualizar de forma directa tejido neuronal y vascular. El estudio publicado en 'Alzheimer’s Research & Therapy' recuerda que la OCT ofrece imágenes de alta resolución de las capas retinianas, mientras que la OCTA permite observar de forma no invasiva cambios estructurales y vasculares que podrían reflejar alteraciones paralelas en el cerebro.

INTERVENCIÓN EN FASES TEMPRANAS

Esta línea encaja con el cambio de enfoque defendido por la Alzheimer’s Association en un informe científico sobre detección temprana del deterioro cognitivo, que plantea pasar de responder cuando ya aparecen los síntomas a identificar el riesgo, diagnosticar antes e intervenir en fases más tempranas. “Tratar antes de que comiencen los síntomas refleja cambios ya vistos en otras enfermedades, como las cardiovasculares, donde la prevención y el manejo del riesgo son el estándar de atención”, afirmó la profesora de Neurología en la Washington University School of Medicine Suzanne E. Schindler, primera autora del trabajo y miembro de la Alzheimer’s Association.

Paralelamente, 'Scientific Reports' publicó un 'paper' sobre una técnica de imagen retiniana tri-espectral sin contraste para el cribado no invasivo del alzhéimer. El estudio pconsidera que la retina es la única extensión del sistema nervioso central que puede visualizarse en vivo de forma no invasiva y que puede reflejar cambios patológicos del alzhéimer, como acumulación de beta-amiloide, degeneración neuronal, adelgazamiento retiniano y anomalías vasculares.

BIOMARCADORES SANGUÍNEOS

En el Duke Eye Center (EEUU), los oftalmólogos Sharon Fekrat y Dilraj S. Grewal demostraron que "la imagen retiniana está abriendo nuevas posibilidades para una detección precoz y no invasiva del alzhéimer". Su grupo investigador también constató diferencias como adelgazamiento de la capa de células ganglionares-plexiforme interna y menor densidad vascular.

Según este trabajo, esos cambios retinianos "también se relacionan con hallazgos cerebrales como la atrofia del hipocampo detectada por resonancia magnética". Los autores apuntaron a que las futuras estrategias de cribado "probablemente combinarán imagen retiniana con biomarcadores sanguíneos para reforzar la detección temprana y la evaluación del riesgo".

En el ámbito de la inteligencia artificial (IA), investigadores de la University of Florida, la Tohoku University y la Stony Brook University (EEUU) desarrollaron 'Reveal', un modelo experimental que combina fotografías de fondo de ojo con factores clínicos y de estilo de vida para predecir riesgo de alzhéimer y demencia. El trabajo, firmado por Seowung Leem, Lin Gu, Chenyu You, Kuang Gong y Ruogu Fang, apunta a una predicción media ocho años antes del diagnóstico.

NUEVO TEST RETINIANO

En abril pasado, Vanderbilt Health informó además de un proyecto multiinstitucional para avanzar hacia un test retiniano de detección temprana del alzhéimer. La línea se apoya en un hallazgo reciente: la eliminación de oligómeros de beta-amiloide por células inmunes en vasos sanguíneos de la retina aparece alterada en ojos donados por personas con alzhéimer frente a ojos sanos de edad similar.

Con todo, los investigadores insisten en que "la retina no sustituye por ahora" a pruebas como el PET, el análisis de líquido cefalorraquídeo o los biomarcadores en sangre. La aportación de esta línea es otra: ofrecer una vía accesible, no invasiva y potencialmente útil para complementar el diagnóstico, mejorar el seguimiento y detectar antes a personas en riesgo.

(SERVIMEDIA)
04 Mayo 2026
EDU/clc