Casa Real
El Rey llama a mantener "la esperanza" frente al "egoísmo" y la "realidad que nos asalta cada día"
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El rey Felipe VI llamó este viernes a mantener "la esperanza, por encima de la realidad que nos asalta cada día", y abogó por la "claridad de corazón y de conciencia" contra "el egoísmo y la indiferencia".
Así lo dijo durante su toma de posesión como protocanónigo honorífico en la basílica de Santa María la Mayor de Roma.
Felipe VI recordó al fallecido papa Francisco en la basílica donde reposan sus restos: "Hace algo más de un año, el día en que falleció el papa Francisco, resalté que su pontificado había sido un faro ético para la humanidad; una referencia para creyentes y no creyentes, por su cercanía, sabiduría, y compasión, en particular hacia los más necesitados".
"Esa misma sensibilidad la hemos vuelto a percibir, la Reina y yo, en su sucesor en la Cátedra de Pedro, Su Santidad el Papa León XIV, quien nos acaba de recibir en audiencia en la Ciudad del Vaticano y a quien tendremos el honor y la alegría de recibir en España el próximo mes de junio", indicó el monarca.
En sus palabras en la basílica papal, Felipe VI enunció los asuntos sobre los que había conversado con el pontífice esta misma mañana. "Hemos hablado del tiempo que nos toca vivir; de estos días en los que tanta claridad necesitamos; claridad de obra y de palabra; claridad de corazón y de conciencia", indicó.
Así el Rey hizo un llamamiento a mantener "la esperanza", "por encima de la realidad que nos asalta cada día". Y señaló su deseo de que "cada uno en nuestras respectivas circunstancias y responsabilidades, sepamos ser, para los demás, un pequeño faro de concordia, generosidad y entrega a la causa del bien común. Entre todos, contra el egoísmo y la indiferencia, tratemos de llevar al mundo la misma claridad que hoy, en esta primavera romana que comienza, ilumina la basílica de Santa María la Mayor", destacó.
El jefe del Estado español destacó en sus palabras "el vínculo entre la Corona y la Santa Sede que se encarna en esta basílica papal de Santa María la Mayor" y asumió su "compromiso" como rey de España con una tradición con más de 350 años de vigencia, instituida por el papa Inocencio X.
El Rey mencionó también los "brillos del artesonado de esta espléndida basílica, realzados gracias a un proyecto de iluminación que lleva sello español" y que sus padres, los reyes eméritos inauguraron en 2018 durante su última visita a Roma.
La Corona española ha estado muy unida a esta Basílica, considerada la más grande de las iglesias dedicadas a la Virgen María en Roma, ya que contribuyó con numerosas donaciones a su ornamentación, comenzando por Carlos I, al que siguieron su nieto Felipe III y su bisnieto Felipe IV.
Un siglo después, el 7 de octubre de 1647, el papa Inocencio X, tras una petición del rey Felipe IV, instituyó mediante la Constitución apostólica Sacri Apostolatus la llamada Obra Pía de Santa María la Mayor. Era un acuerdo por el que, a cambio de una renta anual al cabildo de la basílica, se tenían que celebrar oraciones y actos litúrgicos en honor de la Corona hispánica. Desde entonces, los sucesivos monarcas españoles se han convertido en benefactores del templo y han contribuido a la realización de obras de restauración y mejora, entre otros. Una estatua de Felipe IV diseñada por Gian Lorenzo Bernini destaca en el atrio de un lugar tan visitado por los turistas y los fieles católicos.
La toma de posesión que hoy formalizó Felipe VI la realizó también el rey Juan Carlos en 1977, y hoy continúa siendo protocanónigo honorario de la Basílica.
Tras la ceremonia, los Reyes, acompañados por el cardenal arcipreste de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, cardenal Rolandas Makrickas, se dirigieron a la Capilla Paulina, donde visitaron la imagen de la Virgen de la Salud, patrona de Roma, y, a continuación, la tumba del papa Francisco.
(SERVIMEDIA)
20 Mar 2026
MAG/clc


