Guerra

La Santa Sede apela a la diplomacia ante el "preocupante" debilitamiento del derecho internacional

- Pietro Parolin considera que la diplomacia multilateral vive una crisis profunda"

MADRID
SERVIMEDIA

El secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolín, ha apelado a la comunidad internacional a practicar la negociación, el diálogo y fomentar la diplomacia porque "es realmente preocupante este debilitamiento del derecho internacional: a la justicia la ha sustituido la fuerza".

En una entrevista a los medios de la Santa Sede, recogida por Servimedia, el 'número dos' del Papa apuntó que "se está afirmando peligrosamente un multipolarismo caracterizado por el primado de la fuerza y la autorreferencialidad" tras el reciente ataque de Estados Unidos e Israel a Irán.

"La Santa Sede prefiere insistir en la necesidad de utilizar todos los instrumentos que ofrece la diplomacia para resolver las disputas entre los Estados. La historia ya nos ha enseñado que solo la política, con el esfuerzo de la negociación y la atención al equilibrio de intereses, puede aumentar la confianza entre los pueblos, promover el desarrollo y preservar la paz", revindicó Parolin, en línea con el continuo reclamo que hace continuamente el papa León XIV.

Para el secretario de Estado vaticano el derecho internacional y la diplomacia están en crisis porque "se ha debilitado la conciencia de que el bien común beneficia verdaderamente a todos"; "por tanto, la justicia, la prosperidad y la seguridad se realizan en la medida en que todos puedan beneficiarse de ellas".

Parolin entiende que ese principio está "en la base" de la creación del sistema multilateral o de "un proyecto audaz como el de la Unión Europea". "Esa conciencia se ha atenuado, dando lugar a un mayor apetito por los propios intereses", protestó.

CRISIS POFUNDA

Según el cardenal, la consecuencia es que el sistema de la diplomacia multilateral en las relaciones entre los Estados vive "una crisis profunda", entre otras cosas" por la desconfianza que estos sienten hacia los vínculos jurídicos que limitan su acción". "Esta actitud representa la otra cara de la voluntad de poder: el deseo de actuar libremente, de imponer a otros el propio orden, evitando el dramático pero noble esfuerzo de la política, hecho de discusiones, negociaciones, ventajas para uno mismo y concesiones a los demás", continuó.

El prelado hizo otra reflexión que indica el doble rasero internacional. "Hay casos en los que la comunidad internacional se indigna y se moviliza, y otros en los que no lo hace o lo hace con mucha más tibieza, dando la impresión de que existen violaciones del derecho que deben sancionarse y otras que pueden tolerarse; víctimas civiles que deben deplorarse y otras que pueden considerarse como 'daños colaterales'".

"No hay muertos de primera y de segunda categoría, ni personas que tengan más derecho a vivir que otras", revindicó el prelado que recordó el llamamiento del pasado domingo del papa León XIV "a detener la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable".

(SERVIMEDIA)
04 Mar 2026
AHP/clc