Alzhéimer
Los suplementos de omega-3 no mejoran la memoria ni frenan el deterioro cerebral asociado al alzhéimer
- Un ensayo clínico de dos años comprobó que los ácidos grasos llegaban al cerebro, pero no detectó beneficios cognitivos
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Los suplementos de omega-3, consumidos por millones de personas con la esperanza de proteger la memoria y prevenir el deterioro cognitivo asociado a la edad, no mejoran la memoria ni frenan los cambios cerebrales relacionados con la enfermedad de alzhéimer, según concluyó un ensayo clínico con 365 personas desarrollado durante dos años.
El estudio, denominado 'Brain DHA Delivery Study' (Estudio sobre la administración cerebral de DHA), estuvo liderado por el director del USC Center for Personalized Brain Health e investigador de la Keck School of Medicine de la Universidad del Sur de California, Hussein Naji Yassine, y contó con la participación de expertos en neurología, nutrición y envejecimiento.
Los resultados, publicados en la revista científica 'eBioMedicine', del grupo The Lancet, tienen una especial relevancia para la salud pública debido al enorme consumo mundial de suplementos de aceite de pescado ricos en ácidos grasos omega-3, comercializados con frecuencia como una herramienta para preservar la salud cerebral durante el envejecimiento. Solo en Estados Unidos, los consumidores gastan más de 1.000 millones de dólares al año en este tipo de productos, según el estudio.
La investigación incluyó a 365 personas de entre 55 y 80 años consideradas con mayor riesgo de desarrollar alzhéimer. Todos los participantes consumían poco pescado, una de las principales fuentes dietéticas de omega-3, y cerca de la mitad eran portadores de la variante genética Apoe4, el principal factor de riesgo genético conocido para la enfermedad de alzhéimer de aparición tardía.
Los participantes fueron asignados aleatoriamente para recibir durante dos años un suplemento diario con 2.000 miligramos de ácido docosahexaenoico (DHA), uno de los principales omega-3 presentes en el cerebro, o bien un placebo.
El ensayo se realizó bajo un diseño doble ciego, considerado el estándar de mayor calidad en investigación clínica, de forma que ni los participantes ni los investigadores sabían quién estaba recibiendo el suplemento activo.
Antes de analizar posibles beneficios cognitivos, los investigadores quisieron comprobar si el DHA era realmente capaz de alcanzar el sistema nervioso central. Los análisis demostraron que sí. Tras seis meses de tratamiento, los niveles de DHA presentes en el líquido cefalorraquídeo aumentaron una media del 17% entre quienes tomaban los suplementos.
PRUEBAS NEUROPSICOLÓGICAS
Sin embargo, ese incremento no se tradujo en mejoras detectables de la memoria ni de otras capacidades cognitivas. Tampoco se observaron diferencias significativas respecto al grupo placebo en las pruebas neuropsicológicas realizadas al inicio y al final del estudio.
Las pruebas de neuroimagen ofrecieron resultados similares. Los suplementos no evitaron la reducción del volumen del hipocampo, una región cerebral clave para la formación y organización de los recuerdos y una de las estructuras más afectadas durante el envejecimiento y la progresión del alzhéimer.
Los investigadores sostienen en su resumen tras el ensayo que los hallazgos sugieren que "aumentar la cantidad de omega-3 disponible en el cerebro no es suficiente, por sí solo, para proporcionar protección frente al deterioro cognitivo".
A raíz de estos resultados, el equipo estudia ahora cómo el cerebro absorbe y utiliza estos nutrientes y si factores como la edad, el estado general de salud, el riesgo genético o los patrones alimentarios pueden modificar su efecto.
Los autores apuntaron además a que los beneficios atribuidos a los omega-3 podrían depender más de una alimentación saludable global que de la toma aislada de suplementos. Destacaron el patrón de dieta mediterránea, rico en pescado, frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y aceite de oliva.
SIN 'BALAS DE PLATA'
"Todos deseamos que exista una bala de plata para prevenir el alzhéimer, pero nuestros hallazgos muestran que los suplementos de aceite de pescado no parecen proteger la salud cerebral", aseguró el endocrinólogo, el doctor Yassine.
Este especialista en deterioro cognitivo subrayó que los resultados no significan que los omega-3 sean innecesarios ni que el pescado no aporte beneficios para la salud. Lo que indican es que las altas dosis de DHA como suplemento no proporcionaron ventajas medibles frente al deterioro cognitivo ni protegieron contra la atrofia cerebral en la población analizada, aseguró.
Ante ello, los autores recordaron que las medidas con mayor respaldo científico para reducir el riesgo de deterioro cognitivo continúan siendo la práctica regular de ejercicio físico, una alimentación equilibrada, el mantenimiento de un sueño de calidad y el control de los factores de riesgo cardiovascular.
(SERVIMEDIA)
24 Oct 2026
EDU/clc/gja
