Salud auditiva

El tabaco y el sobrepeso aceleran la pérdida de audición

Madrid
SERVIMEDIA

El tabaquismo y un mayor índice de masa corporal, relacionado con el sobrepeso y la obesidad, se asocian con una pérdida de audición más rápida, según un estudio internacional publicado en la revista científica 'PLOS ONE', que analizó durante seis años la evolución de la capacidad auditiva de casi 3.600 adultos de mediana edad.

El trabajo concluyó que el deterioro auditivo no depende únicamente de la edad, sino también de factores metabólicos y ambientales y relación además el deterioro auditivo y la prediabetes, las infecciones crónicas de oído y la exposición al ruido laboral sin una protección adecuada.

La investigación fue desarrollada por investigadores del Centro Médico Universitario de Utrecht (Países Bajos), la Universidad de Australia Occidental, el Ear Science Institute Australia, la Universidad de Pretoria (Sudáfrica) y la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado (Estados Unidos), a partir de los datos del estudio de envejecimiento saludable de Busselton, en Australia Occidental.

La investigación, encabezada por la investigadora de Utrecht Adriana L. Smit y el investigador de Australia Occidental Robert H. Eikelboom, examinó la audición de 3.596 personas de entre 45 y 70 años al inicio del seguimiento, con una edad media de 57,9 años. El 55% de los participantes fueron mujeres.

Los resultados mostraron que la proporción de personas con pérdida auditiva al menos leve, según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las frecuencias evaluadas, pasó del 14 al 26% en aproximadamente seis años. En el caso de las frecuencias más altas, la prevalencia aumentó del 53 al 71%.

Además, el 1% de quienes tenían una audición normal al comienzo del estudio desarrollaron una pérdida auditiva al menos leve durante el seguimiento, mientras que el 39% de aquellos que inicialmente escuchaban con normalidad las frecuencias altas presentaron algún grado de deterioro en ellas al finalizar el periodo analizado.

MÁS ALLÁ DEL ENVEJECIMIENTO

Una de las principales conclusiones del trabajo fue que "el envejecimiento y el sexo no explicaron por sí solos la evolución de la capacidad auditiva". Los investigadores observaron asociaciones estadísticamente significativas entre la pérdida de audición y un mayor índice de masa corporal, el consumo acumulado de tabaco, la hipertensión y la prediabetes, incluso después de ajustar los resultados por edad y sexo.

También encontraron una relación con los antecedentes de infecciones crónicas de oído, los acúfenos (la percepción de pitidos o zumbidos sin una fuente sonora externa) y la exposición al ruido en el entorno de trabajo, especialmente entre quienes utilizaron protección auditiva de manera ocasional o no la utilizaron.

La investigación también detectó diferencias entre hombres y mujeres. En general, los hombres presentaron un mayor deterioro de la capacidad auditiva durante los seis años de seguimiento, especialmente en las frecuencias más altas. Los investigadores también constataron que el deterioro apareció en todos los grupos de edad examinados, aunque su magnitud varió en función de las características de los participantes.

PREVENCIÓN Y SALUD PÚBLICA

Los hallazgos, según las conclusiones, destacan la importancia de identificar de manera temprana a las personas con mayor riesgo y de desarrollar estrategias de prevención dirigidas especialmente a estos grupos. Los investigadores consideraron que los resultados podían resultar útiles tanto para orientar el seguimiento clínico de pacientes con pérdida auditiva como para diseñar políticas de salud pública relacionadas con problemas frecuentes, como la hipertensión y la obesidad, y con exposiciones evitables, como el ruido laboral sin protección.

(SERVIMEDIA)
26 Oct 2026
EDU/clc