COP30
Turquía acogerá la Cumbre del Clima de 2026 bajo Presidencia australiana
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La cumbre climática COP31 se celebrará el próximo año en Turquía bajo la Presidencia de Australia después de que este país, que también aspiraba a organizarla, se retirara tras un prolongado enfrentamiento diplomático que se intensificó en los últimos días durante la COP30 de Belém (Brasil).
El desacuerdo avanzaba a medida que transcurría la conferencia climática de Belém, inaugurada el pasado 10 de noviembre y que debe aprobar formalmente la propuesta de organización de la COP31, al igual que la COP32, que tendrá lugar en Etiopía en 2027 tras un acuerdo alcanzado la semana pasada por el grupo de países africanos.
Esa indecisión incrementó la preocupación de que la COP31 se celebrara en Bonn (Alemania), sede permanente de la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cmnucc), bajo cuyo paraguas se celebran anualmente cumbres que reúnen a delegados de casi 200 países.
Bonn ya acogió las cumbres del clima de 1999 (COP5) y 2017 (COP23), en este último caso, bajo la Presidencia de Fiyi.
Australia, que contaba con el apoyo de las naciones insulares del Pacífico -afectadas en primera línea por el cambio climático ante las proyecciones de subida del nivel del mar- cedió los derechos de acogida de la COP31, pero ha propuesto asumir su Presidencia y que se celebre una reunión previa en el Pacífico.
CONSENSO
El ministro australiano de Clima y Energía, Chris Bowen, será designado presidente de la COP31, con lo que Australia establecerá la agenda de negociación, designará a los ministros cofacilitadores, preparará los borradores de los textos y emitirá la decisión final.
Además, se celebrará una reunión previa a la COP en el Pacífico, que servirá como oportunidad para que los líderes mundiales y otros actores se comprometan con el Fondo de Resiliencia del Pacífico, según comentó Bowen este miércoles en una rueda de prensa en Belém.
Bowen indicó que Australia pretendía albergar la COP31 para “dar mayor visibilidad a las opiniones e intereses” de los países del Pacífico y además de “apoyar el multilateralismo” en un momento de división geopolítica. “Obviamente, sería ideal que Australia pudiera tenerlo todo. Pero no es posible. Este proceso se basa en el consenso”, añadió.
“El consenso significa que, si alguien se oponía a nuestra candidatura, debía acudir a Bonn. Eso implicaría 12 meses sin liderazgo, sin presidente de la COP y sin ningún plan. Sería una irresponsabilidad para el multilateralismo y en este entorno tan complejo. Y no queríamos que eso sucediera. Por lo tanto, era importante llegar a un acuerdo con Turquía, nuestro competidor”, subrayó.
Bowen recalcó que el hecho de que Turquía acoja la COP31 y que Australia asuma la Presidencia de esa cumbre y que tenga lugar una reunión previa en el Pacífico cumple con los “objetivos” de mantener el impulso de la lucha climática, en lugar de que la conferencia se celebre en Bonn sin presidente.
Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Cmnucc cuando se adoptó el Acuerdo de París en 2015, comentó al respecto: “El progreso climático que necesitamos ver en 2026 no depende tanto del país anfitrión como de la aceleración de los numerosos esfuerzos de descarbonización que vimos en la COP30. Todos los países deben seguir comprometidos al más alto nivel y alinear sus esfuerzos nacionales con los objetivos del Acuerdo de París”.
Laurence Tubiana, directora ejecutiva de la Fundación Europea del Clima y arquitecta del Acuerdo de París, indicó que “la sede de la COP31 es secundaria a sus resultados”. “Lo más importante es que la cumbre impulse un progreso real en materia de ambición climática, financiación e implementación, especialmente en lo que respecta a la transición energética”, agregó.
“Sea cual sea el foro, sea quien sea el presidente, la urgencia y el enfoque no pueden cambiar, y la eliminación gradual de los combustibles fósiles y el fin de la deforestación deben ser el eje central de la agenda de la COP31”, según David Ritter, director ejecutivo de Greenpeace Australia Pacífico.
Ümit Şahin, director del Programa de Cambio Climático del Centro de Políticas de Estambul en la Universidad Sabanci (Turquía), señaló que “los gobiernos turcos nunca han adoptado el negacionismo climático ni la retórica obstruccionista de la era Trump”. “Sin embargo, Turquía mantiene estrechos lazos políticos y económicos con importantes productores de combustibles fósiles como Arabia Saudita y Azerbaiyán”, advirtió.
(SERVIMEDIA)
20 Nov 2025
MGR/gja


