COP30
La UE, sobre la hoja de ruta para el fin de los combustibles fósiles: “Nos gusta mucho la idea”
- Elogia el “sentido de urgencia” de la Presidencia brasileña: “No hay tiempo que perder”
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El comisario europeo de Clima, Cero Emisiones Netas y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, afirmó este miércoles que el bloque comunitario acoge con satisfacción que la cumbre climática COP30 pacte en Belém (Brasil) un plan para abandonar los combustibles fósiles.
Delegados de casi 200 países acordaron en la COP28 de Dubái, celebrada en 2023, una “transición” para “abandonar” los combustibles fósiles en los sistemas energéticos de manera “justa, ordenada y equitativa” para que el planeta alcance cero emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050.
Era la primera vez que una decisión final de una COP retrató al elefante en la habitación climática, los combustibles fósiles, pues la quema de petróleo, gas y carbón es la principal causante del calentamiento global.
Sin embargo, ese asunto se silenció el año pasado en la COP29 de Bakú (Azerbaiyán), que pactó un nuevo objetivo de que los países ricos aporten al menos 300.000 millones de dólares a las naciones vulnerables para acción climática en 2035, dentro de un paquete más amplio de 1,3 billones anuales.
El presidente de Brasil, Lula da Silva, reavivó el debate sobre los combustibles fósiles al plantear en la Cumbre de Líderes previa a la COP30 que haya una hoja de ruta de abandono del petróleo, el gas y el carbón.
La Presidencia de la COP30 difundió este martes un primer borrador de la decisión principal en el que abre la puerta a que los países elaboren hojas de ruta para la “superación progresiva” de la “dependencia de los combustibles fósiles".
PUNTO DE INFLEXIÓN
Horas después, ministros de cerca de una veintena de países, entre ellos España, fijaron un punto de inflexión en las negociaciones al plantear en una rueda de prensa que la COP30 pacte una hoja de ruta para una “transición justa, ordenada y equitativa” que deje atrás los combustibles fósiles. Poco después, esa petición contó con el respaldo de al menos 82 naciones.
El presidente de la COP30, André Correa do Lago, admitió después que sugerir una hoja de ruta para la transición hacia las energías renovables suscitó opiniones “muy favorables y muy negativas”, hasta el punto de que para algunos supone una “línea roja” que no debe franquearse, principalmente naciones productoras de combustibles fósiles.
Sobre ese tema, Hoekstra comentó este miércoles en una rueda de prensa en Belém: “Nos gusta mucho la hoja de ruta. Aunque en Europa quizá no usemos el término ‘hoja de ruta’, tenemos una trayectoria muy clara para afrontar nuestra dependencia de los combustibles fósiles y asegurarnos de avanzar hacia un sistema energético completamente diferente al actual”.
Por tanto, la delegación de la UE se muestra algo flexible sobre cómo se recoge esa idea en la decisión final de la COP30. Hoekstra recordó que, en la COP28 de Dubái, la UE apostó por abordar el abandono gradual de los combustibles fósiles, una redacción que algunos países consideraron “inaceptable”, sobre todo naciones productoras de petróleo como Arabia Saudí.
Por su parte, Lídia Pereira, jefa de la delegación del Parlamento Europeo en la COP30, destacó que “debe existir un compromiso” para el abandono gradual de los combustibles fósiles y que estos se queden bajo tierra. “Sabemos que en Europa es posible descarbonizar y crecer, y esto es algo que queremos lograr junto con nuestros socios en todo el mundo”, añadió.
CERRAR ACUERDOS
Por otro lado, desde la UE elogiaron el “sentido de urgencia” de la Presidencia brasileña de la COP30 para cerrar acuerdos en la cumbre climática. “No hay tiempo que perder”, apuntó Hoekstra.
Para el comisario europeo, el éxito de la conferencia en Belém, donde se reúnen delegados de casi 200 países, es abordar la “brecha” entre las medidas comprometidas y las necesarias para frenar la crisis climática, pues el planeta se dirige a un calentamiento de 2,5 grados respecto a los niveles preindustriales, cuando el Acuerdo de París fija que no deben sobrepasarse los 1,5 grados o, como mucho, los 2 grados.
“Nos estamos acercando peligrosamente a puntos de inflexión verdaderamente destructivos, como nos advierten todos los científicos”, comentó Hoekstra, quien concluyó: “Lo que abordamos aquí es más importante que nosotros mismos. Esto tiene enormes repercusiones para todos los que actualmente habitamos el planeta, pero también, claramente, para las generaciones futuras”.
(SERVIMEDIA)
19 Nov 2025
MGR/clc


