Neurociencias

Una nueva técnica traduce la intención de movimiento en estimulación muscular tras una lesión medular

- Un estudio detalla que permitir que el intento de movimiento dictado por el cerebro genere una respuesta muscular real podría ayudar a mantener activas las conexiones neuromusculares y prevenir la atrofia

Madrid
SERVIMEDIA

La revista científica 'APL Bioengineering' publicó este martes un 'paper' en el que se detalla con precisión una nueva técnica basada en electroencefalografía no invasiva (EEG) que permite traducir la intención de movimiento en estimulación muscular en personas que sufren algún tipo de parálisis tras una lesión medular. El sistema propuesto "no requiere cirugía cerebral, lo que reduce riesgos médicos y facilita la posible implantación clínica".

Un equipo multicisciplinar integrado por investigadores de la Università Vita Salute San Raffaele & Scuola Superiore Sant'Anna de Italia y del departamento de Neurociencias Clínicas del Hospital Universitario de Lausana (Suiza) desarrollaron una nueva técnica basada en electroencefalografía no invasiva (EEG). Con esta fórmula clínica, es posible "adaptar las señales cerebrales asociadas a la intención de movimiento y redirigirlas a sistemas de estimulación capaces de activar músculos paralizados tras una lesión medular".

El trabajo, publicado este martes en la revista científica 'APL Bioengineering', abre la puerta a terapias más seguras y accesibles para personas con problemas de movilidad, al evitar implantes cerebrales invasivos.

El estudio demuestra que, "incluso cuando existe una lesión en la médula espinal que impide el movimiento voluntario, el cerebro sigue generando patrones eléctricos específicos cuando la persona intenta mover una pierna o un brazo". Mediante un casco de EEG colocado sobre el cuero cabelludo, los investigadores lograron registrar estas señales y traducirlas, con ayuda de algoritmos de decodificación, en órdenes que pueden enviarse a estimuladores de médula espinal o a sistemas de estimulación muscular funcional, según describe detalladamente el estudio.

EL CEREBRO SIGUE 'HABLANDO'

"El cerebro no deja de ‘hablar’ cuando el cuerpo no responde; nuestro objetivo es escuchar ese mensaje y devolverlo al cuerpo por otra vía", explicaron especialistas en neuroingeniería y rehabilitación neurológica, autores del estudio, liderado por la italiana Laura Toni, experta en implantes neurológicos. A diferencia de otras interfaces cerebro-máquina, el sistema propuesto "no requiere cirugía cerebral, lo que reduce riesgos médicos y facilita su posible implantación clínica". La técnica propuesta no requiere implantes en el cerebro. La actividad cerebral se registraría mediante EEG, de forma externa y no invasiva. La posible implantación se limitaría según los casos a dispositivos de estimulación de la médula espinal o de los músculos, que ya se utilizan en rehabilitación neurológica y que serían activados por la señal cerebral del propio paciente.

Desde el punto de vista práctico, esta tecnología podría aplicarse tanto a personas con parálisis crónica como a pacientes recién lesionados. En fases tempranas tras una lesión medular, permitir que el intento de movimiento genere una respuesta muscular real podría ayudar a mantener activas las conexiones neuromusculares, prevenir la atrofia y favorecer procesos de rehabilitación más eficaces. En personas con lesiones más antiguas, el sistema podría servir como apoyo funcional para acciones básicas o como herramienta de reentrenamiento motor.

Los investigadores subrayan que, en esta fase, el sistema es capaz de detectar con fiabilidad la intención de mover una extremidad, aunque todavía no distingue con precisión movimientos complejos. "No hablamos aún de recuperar una marcha completa, pero sí de un primer puente funcional entre cerebro y músculo que puede marcar una diferencia clínica real", indicaron.

El siguiente paso será integrar esta tecnología en programas de rehabilitación y ensayos clínicos con pacientes, así como mejorar la precisión de los algoritmos para reconocer distintos tipos de movimiento. De confirmarse su eficacia, la técnica podría convertirse en una alternativa más accesible a los implantes neuronales profundos y ampliar las opciones terapéuticas para miles de personas con problemas de movilidad derivados de lesiones neurológicas, según rezan las principales conclusiones del trabajo.

(SERVIMEDIA)
20 Ene 2026
EDU/clc