Ébola
Unicef envía más de 100 toneladas de ayuda para contener el brote de ébola en República Democrática del Congo
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Unicef informó de que más de 100 toneladas de suministros humanitarios han llegado a la República Democrática del Congo para reforzar la respuesta de emergencia frente al brote de ébola, una operación con la que prevé proteger a cerca de 100.000 personas, entre ellas miles de niños, niñas y familias.
Según explicó la organización este lunes, el cargamento incluye equipos de protección para personal sanitario, medicamentos, material de higiene y suministros médicos transportados desde el centro logístico de Unicef en Copenhague mediante un servicio aéreo humanitario especializado con el objetivo de contener la propagación del virus en las zonas afectadas.
El representante de Unicef en Bunia, John Agbor, advirtió de que se encuentran en “una carrera contrarreloj para contener este brote” y alertó de que “la situación sigue siendo sumamente preocupante y cambiante”. Además, subrayó que estos suministros “son fundamentales para proteger al personal de primera línea y apoyar a las comunidades afectadas, incluidos los niños y niñas”.
La organización destacó que la ayuda llegará a las familias que viven en comunidades que ya afrontan una situación humanitaria frágil, marcada por el desplazamiento de población, el conflicto y el acceso limitado a los servicios sociales básicos En paralelo, mantiene actuaciones centradas en la prevención y control de infecciones, la distribución de material esencial, la mejora del acceso al agua y la higiene, la comunicación de riesgos y el apoyo directo a la infancia y las familias.
En este sentido, el director regional de Unicef para África Occidental y Central, Gilles Fagninou, defendió que “la comunicación de riesgos y la participación comunitaria son fundamentales para controlar el ébola” y recordó que los brotes anteriores “han demostrado que fomentar la confianza y la participación de la comunidad es crucial”, lo que implica “trabajar estrechamente con las comunidades locales, los líderes comunitarios, los grupos religiosos, las asociaciones de mujeres, los grupos juveniles y el personal sanitario de primera línea para fortalecer la concienciación, la detección temprana y las prácticas seguras".
A fecha de 26 de mayo, las autoridades congoleñas habían confirmado 121 casos de ébola y 17 fallecimientos, además de registrar 1.077 casos sospechosos. Unicef alertó de la rápida expansión del brote en varias provincias del noreste del país y recalcó la necesidad de mantener una respuesta coordinada para proteger a la población más vulnerable.
Ante esta situación, la organización activó su máximo nivel de respuesta de emergencia, el Nivel 3, y destinó 6,5 millones de dólares de recursos propios para atender las necesidades más urgentes, al tiempo que reclamó más financiación flexible para garantizar la continuidad de la ayuda humanitaria.
(SERVIMEDIA)
08 Jun 2026
JNV/mjg


