Sudán

Violencia sexual “generalizada” contra las mujeres y la escasez de ayuda humanitaria marcan el "difícil" conflicto de Sudán

- Acnur reclama que “llegue” la financiación para el trabajo humanitario y un alto al fuego “urgente”

MADRID
SERVIMEDIA

Una situación de violencia sexual “generalizada” por parte de grupos armados contra las mujeres y niñas que viven en Sudán o intentan huir y la “aguda” escasez de ayuda humanitaria están marcando el desarrollo del conflicto, que también ha provocado ya unos 12 millones de desplazamientos forzosos tanto dentro como fuera del país.

Así lo manifestó la portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) en España, Paula Barrachina, en una entrevista a Servimedia en la que también denunció los recortes de la comunidad internacional en cuestiones dirigidas a la ayuda humanitaria y reclamó que “llegue” más financiación para su trabajo, así como un alto al fuego “urgente” en Sudán.

Sobre la “muy aguda” falta de financiación para el sector humanitario, Barrachina explicó que, en concreto, Acnur tuvo que recortar sus programas en todo el mundo y su personal, con 5.000 trabajadores que perdieron su puesto en los últimos seis meses, y a la organización le “faltan 300 millones de euros para poder terminar el año”. También, la portavoz prevé que en los siguientes meses haya “más recortes”.

Esta situación está limitando las actuaciones de la organización de forma directa en Sudán, entre otros lugares. Acnur estima que unas 70.000 personas huyeron en los últimos días de El Fasher (10.000 personas al día), que es una de las zonas donde más está incidiendo el conflicto armado. Para atender a los desplazados de este lugar, los trabajadores de Acnur se sitúan en Tawila, el lugar más cercano y “seguro” porque tienen “muy poco” acceso a El Fasher.

Los trabajadores humanitarios atienden a todos los refugiados posibles, entre los que destacan las mujeres y niñas solas y “muy traumatizadas” o con enfermedades graves que huyen de los grupos armados tras haber sufrido “violaciones de derechos, explotación sexual, arrestos, saqueos” o falta de agua.

Barrachina aseguró que lo más destacado de los testimonios de los trabajadores humanitarios que están en el terreno es la “violencia sexual generalizada” que sufrieron las niñas, algunas menores de diez años, y las vivencias que ellas cuentan, tales como haber vivido ejecuciones masivas de familiares u otras personas y que los niños caminen solos entre las armas y las bombas.

En Tawila, Acnur está haciendo un “monitoreo de protección” para “identificar” las necesidades “más urgentes” de los desplazados y, hasta el momento, ha proporcionado unos “3.500 kits de artículos esenciales de socorro”, con artículos “domésticos, materiales para refugiados y para construir refugios”, entre otras cosas. También se entregan kits de profilaxis post exposición (PEP,) que es para casos de violaciones y agresiones sexuales.

La organización también está atendiendo a refugiados sudaneses y dándoles material esencial en Niala, un lugar cercano a Darfur del Sur, otro de los focos del conflicto. Asimismo, los trabajadores humanitarios están “listos” para actuar “cuando sea posible de forma segura” en Darfur del Norte.

Pese a estas atenciones, Barrachina señaló las limitaciones de acceso a muchos otros lugares del país porque el sistema de telecomunicaciones está caído e impide el contacto entre trabajadores humanitarios, así como el “bloqueo” total de muchas zonas por parte de los grupos armados que combaten en la guerra sudanesa, las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), principalmente.

REFUGIADOS

Ante este contexto, la portavoz de Acnur en España pidió la “paz” para Sudán, junto a un alto al fuego “inmediato”, que vaya de la mano de una “solución política”, que es “lo que necesita Sudán” porque el conflicto no se solucionará por la vía “militar”. Apeló a la comunidad internacional para que busque esa solución política para terminar con un conflicto que está afectando ya a “30 millones de personas, de los cuales más de 15 millones son niños en situación grave”.

En cuanto a los movimientos de población sudanesa, de los 12 millones de desplazamientos forzados que ya hay por la guerra de Sudán, unos cuatro millones de personas se desplazaron a países vecinos como Chad, Egipto, Etiopía, Libia y Uganda. En concreto, Chad es el país que más sudaneses está acogiendo actualmente.

Para abordar este movimiento masivo de refugiados, Acnur también trabaja en estos lugares de destino, sobre todo desde las comunidades locales, debido a la falta de financiación. Además de trabajar en la acogida de los refugiados, la organización trata de minimizar el impacto del cambio climático en estos países del Sahel central, que se suma a las limitaciones sanitarias y de pobreza ya existentes.

En cuanto a España como país de destino para los refugiados, Barrachina explicó que, hasta el pasado septiembre, el 2% de las llegadas de refugiados eran procedentes de Sudán, lo cual representa un aumento de un 1,7% respecto al año pasado, cuando solo eran un 0,3% del total a España.

Sobre las rutas de acceso al territorio español de los refugiados sudaneses, la portavoz de Acnur aseguró que la vía balear, es decir, por Ceuta Melilla y el Mar Mediterráneo, es la más empleada, mientras que la ruta por Canarias no es tan frecuentada por estos refugiados.

Además, Acnur también percibió un aumento de llegadas de migrantes desde Mali, entre otros países. Así pues, recordó que la mayoría de los refugiados que llegan solicitan asilo político y su tasa de reconocimiento es del 68%, a fecha del 31 de agosto. Igualmente, Barrachina recordó que España es el país más donante para Acnur.

Finalmente, la portavoz de Acnur pidió más visibilidad y concienciación social para el conflicto en Sudán, así como un alto al fuego “urgente” para erradicar las sistemáticas violaciones de derechos humanos que están sufriendo, especialmente, los niños y las mujeres.

(SERVIMEDIA)
16 Nov 2025
AGG/clc