Laboral

El 32% de los pluriempleados percibe ingresos en B, el triple de quienes tienen solo un trabajo

- Según InfoJobs

MADRID
SERVIMEDIA

El 10% de los trabajadores españoles ha recibido dinero no declarado, un dato que se multiplica por más de tres en el caso de los pluriempleados, pues la cifra se dispara hasta el 32%, una realidad que se debe, sobre todo, a que hay personas que usan esa pluriactividad para compensar la insuficiencia de su salario principal.

Así se desprende del estudio ‘Pluriempleo y Salarios en B’ realizado por InfoJobs a partir de una encuesta realizada a casi 4.700 personas, que señala que el 26% de los españoles estaría dispuesto a cobrar parte o la totalidad de su sueldo en B, y el 10% admite haberlo hecho en los dos últimos años.

Casi la mitad de los jóvenes de 18 a 24 años aceptaría percibir su salario fuera del circuito formal, y entre quienes ingresan menos de 1.000 euros mensuales la proporción alcanza el 38%. En cambio, el rechazo a esta práctica crece a medida que aumentan la edad y el nivel salarial, aunque incluso entre los perfiles con rentas más altas 1 de cada 5 reconoce que la contemplaría como opción.

Las horas extra siguen siendo el concepto más habitual de cobro en B, seguidas de los proyectos o trabajos paralelos y, en menor medida, de una parte del sueldo principal. Entre los jóvenes menores de 35 años, destaca especialmente la frecuencia de encargos o colaboraciones remuneradas fuera del circuito formal, lo que, según InfoJobs, apunta a “una generación que, más que ocultar ingresos, intenta adaptarse a un mercado laboral fragmentado e inestable”.

Por importes, uno de cada tres españoles que ha cobrado en B declara que esta vía representa más del 25% de sus ingresos totales, y uno de cada cuatro jóvenes afirma que más de la mitad de lo que gana procede de dinero no declarado.

PLURIACTIVIDAD Y RAZONES

Según el informe de InfoJobs, uno de cada 10 trabajadores en España compagina actualmente varios empleos o actividades, una práctica que se reparte a partes iguales entre quienes trabajan para dos o más empleadores (pluriempleo) y quienes combinan un empleo asalariado con proyectos por cuenta propia (pluriactividad).

Este fenómeno, que afecta al 10% de la población ocupada, tiene un marcado perfil generacional. Los menores de 35 años son los más proclives a tener más de un empleo, una tendencia que revela cómo los jóvenes han integrado la diversificación laboral como una estrategia habitual para sostener su economía. De hecho, el 12% de los trabajadores de 18 a 24 años y el 30% de los de 25 a 34 años declaran estar en situación de pluriempleo o pluriactividad, frente al 17% de los mayores de 54 años.

La diferencia por género también resulta significativa. Mientras que el pluriempleo, entendido como trabajar para varias empresas por cuenta ajena, presenta una distribución más equilibrada, la pluriactividad está claramente masculinizada: dos de cada tres pluriactivos son hombres, lo que apunta a una mayor presencia de perfiles masculinos en actividades autónomas o complementarias al empleo principal.

En cuanto a los motivos que explican esta realidad, las razones económicas son mayoritarias. Casi un tercio de los trabajadores “pluri” (pluriempleados + pluriactivos) lo hace porque su sueldo no es suficiente, y una proporción similar afirma que lo mantiene porque supone una ventaja al obtener ingresos extra. Solo en una minoría de casos la motivación responde a factores no económicos, como sentirse satisfecho en ambos trabajos o querer cotizar más para la jubilación.

TERRITORIOS

Por territorios, Andalucía y Madrid encabezan el listado de comunidades con menor presencia de empleo múltiple. En ambos casos, el 9%de los trabajadores declaran haber tenido más de un empleo o actividad en el último año, el porcentaje más bajo de todas las regiones consultadas y por debajo del dato nacional. En el lado contrario se sitúan Cataluña (11%) y la Comunidad Valenciana (10%), que presentan también porcentajes superiores a la media en cuanto a disposición a cobrar en B, con tasas que superan el 25%.

En ambos casos, los menores de 35 años y los trabajadores con rentas inferiores a 1.500 euros son los perfiles más proclives a aceptar ingresos fuera del circuito formal. En el extremo opuesto se sitúa País Vasco donde el rechazo a esta práctica es más alto y solo lo aceptarían un 21,5%.

Entre quienes admiten haber recibido ingresos en B en los últimos dos años, dos territorios están por encima de la media nacional: Comunidad Valenciana y Andalucía, con un 11,5% y un 11,4%, respectivamente.

(SERVIMEDIA)
16 Nov 2025
DMM/pai