Discapacidad
El ajedrez derriba barreras sociales entre las personas con discapacidad: “Las relaciones humanas que propicia son inmensas”
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El responsable del equipo de ajedrez de la ONCE, Antonio Casado, reivindicó el valor social de este deporte para las personas con discapacidad visual, ya que derriba barreras, favorece el contacto con otras personas y permite construir amistades y relaciones que, según explicó, pueden ser “inmensas”.
Así lo explicó Casado en una entrevista concedida a Servimedia con motivo de la celebración este sábado de la Primera Jornada de Ajedrez por la Inclusión, que reúne en el Centro Comercial Espacio Torrelodones (Madrid) a un equipo de jugadores de ajedrez de la ONCE y a otro del Club de Ajedrez Torrelodones.
Casado, de 74 años, comenzó a jugar al ajedrez a los nueve años, cuando su padre le enseñó a mover las piezas. Su primer tablero fue fabricado artesanalmente por su progenitor, con una cartulina negra sobre la que colocó los cuadros blancos. Poco después, ya en el Colegio, comenzó a competir y ganó durante tres años consecutivos el torneo de la ciudad.
“Se ve que las lecciones de mi padre no fueron malas”, recordó con humor el responsable del equipo de ajedrez de la ONCE, que continuó su trayectoria en Madrid y se incorporó al club de la ONCE en la temporada 1972-1973.
Para Casado, el ajedrez ha sido mucho más que un deporte y ha desempeñado un papel importante en su vida desde que perdió completamente la visión. En este sentido, explicó que el juego puede resultar “especialmente útil para las personas ciegas” porque permite interiorizar conceptos espaciales como las diagonales, las líneas paralelas o los movimientos del caballo. “Te da posibilidades de movilidad y te obliga a que tengas las neuronas activas”, resumió.
A su juicio, el hecho de trabajar constantemente con las posiciones del tablero ayuda a interiorizar determinados conceptos espaciales que posteriormente pueden trasladarse a situaciones de la vida cotidiana. “Tú tienes clarísimo cómo es una diagonal, cómo es una paralela”, señaló.
También destacó las posibilidades que ofrece el caballo, una pieza que puede saltar por encima de otras, como una forma de trabajar mentalmente la necesidad de sortear obstáculos. Aunque rechazó considerar el ajedrez como algo “fundamental” para la movilidad de una persona ciega, sí aseguró que resulta “muy importante” y “francamente recomendable”.
UN DEPORTE PARA EJERCITAR LA MEMORIA
Otro de los beneficios que Casado atribuyó al ajedrez es su capacidad para mantener activa la memoria. Según explicó, durante los años en los que competía con mayor intensidad podía reproducir mentalmente partidas completas, incluso después de haber terminado de jugar.
Recordó que, cuando vivía en Madrid, llegaba a continuar pensando durante el trayecto en metro en las partidas que había disputado el domingo. “Llevaba la partida en la cabeza”, relató, mientras intentaba identificar los errores que habían provocado el desarrollo desfavorable de una partida.
Por ello, consideró que el ajedrez puede ser “beneficioso” tanto para los niños como para las personas mayores, ya que obliga a anticipar constantemente los movimientos propios y los del adversario.
En su opinión, la actividad mental que exige el ajedrez también puede tener una relación positiva con el aprendizaje. Antonio Casado aseguró estar “convencidísimo” de que sus buenos resultados en asignaturas como matemáticas y física durante su etapa educativa estuvieron relacionados, en buena medida, con la práctica del ajedrez.
“Te obliga a que tengas la neurona activa en cada partida”, explicó, al comparar la necesidad de analizar diferentes movimientos en un tablero con la resolución de problemas académicos.
Además, recordó que el ajedrez mantiene vínculos con disciplinas como la geometría, las matemáticas o la historia y destacó el crecimiento del denominado “ajedrez educativo” en los centros escolares españoles.
UN PUNTO DE ENCUENTRO
Más allá de los beneficios cognitivos, Antonio Casado situó las relaciones sociales como una de las “principales aportaciones” del ajedrez. En este sentido, explicó que las personas con discapacidad visual pueden encontrar en ocasiones dificultades adicionales para iniciar determinados contactos sociales, pero que el tablero facilita ese primer acercamiento. “Lo que te ponen delante es un jugador que va a jugar contigo”, explicó.
En su caso, aseguró haber establecido numerosas amistades gracias a este deporte, desde un profesor de matemáticas hasta personas con las que coincidió en diferentes ámbitos de su vida. “Las relaciones humanas que propicia y facilita el ajedrez son inmensas”, insistió.
También destacó que buena parte de las personas que conoce dentro del entorno de la ONCE están relacionadas con su trayectoria en el ajedrez.
Por ello, defendió que los equipos de la ONCE no deben entenderse exclusivamente como “espacios reservados a personas ciegas”. Según explicó, sus equipos están abiertos también a personas videntes y a otros trabajadores del Grupo Social ONCE que quieran aprender o competir.
Según explicó, en la Delegación Territorial de la ONCE en Madrid cuentan además con un aula de ajedrez equipada con tableros adaptados y no adaptados y relojes preparados para la práctica de jugadores con discapacidad visual.
EL AJEDREZ ES MÁS BARATO
Antonio Casado también subrayó que el ajedrez presenta una ventaja respecto a otras disciplinas deportivas: su reducido coste económico. Recordó que su primer tablero fue elaborado por su padre con materiales muy sencillos y señaló que los tableros adaptados tampoco tienen por qué suponer un gasto elevado.
A su juicio, esta característica facilita que pueda ser practicado por personas de diferentes edades y circunstancias. Sin embargo, lamentó que el ajedrez no cuente con “los mismos recursos económicos que otros deportes” y explicó que los desplazamientos y la participación en competiciones pueden requerir apoyos específicos para los deportistas con discapacidad visual.
En este sentido, defendió la colaboración de las federaciones deportivas para facilitar la participación en torneos oficiales y favorecer que los jugadores puedan desarrollar sus capacidades competitivas.
UNA JORNADA PARA JUGAR EN IGUALDAD
Esta filosofía estará presente en la Primera Jornada de Ajedrez por la Inclusión, organizada por el Club de Ajedrez Torrelodones en colaboración con el Ayuntamiento de Torrelodones y que tendrá lugar este sábado en el Centro Comercial Espacio Torrelodones.
El encuentro enfrentará a un equipo de jugadores de la ONCE con otro del Club de Ajedrez Torrelodones y pretende “visibilizar el esfuerzo y la dedicación” que supone para un deportista con discapacidad visual competir en una disciplina en la que tradicionalmente la percepción visual desempeña un papel relevante.
La jornada comenzará a las 10.00 horas y contará con dos equipos de hasta siete jugadores. El encuentro se desarrollará en dos rondas de 45 minutos por jugador, con un incremento de 30 segundos por cada jugada. La clausura y la entrega de premios están previstas para las 14.00 horas.
Casado cuenta con una amplia trayectoria vinculada al deporte de la ONCE. Entre 1993 y 1997 fue responsable de la selección de ajedrez de la organización y también participó en actividades relacionadas con el deporte adaptado.
Ahora, desde su responsabilidad en el equipo de ajedrez de la ONCE, continúa defendiendo una disciplina que, según sus palabras, “permite mucho más que mover piezas” sobre un tablero: “facilita la creación de vínculos, ejercita la memoria, trabaja la capacidad de anticipación y ofrece a las personas con discapacidad visual un espacio de encuentro en igualdad de condiciones”, concluyó.
(SERVIMEDIA)
12 Sep 2026
RIM/clc
