Seguridad vial

La baliza luminosa V-16 en el coche ya es obligatoria en caso de avería o siniestro

- Sustituye a los triángulos reflectantes de pre-señalización de peligro

- No transmite datos personales de los conductores ni identifica la matrícula del vehículo

- No llevarla supone una sanción de 80 euros

MADRID
SERVIMEDIA

Los dispositivos luminosos de emergencia en los vehículos (conocidos como baliza o señal V-16) son obligatorios desde este jueves, 1 de enero de 2026, y sustituyen a los triángulos reflectantes de pre-señalización de peligro.

Se trata de una baliza con luz destellante y dotada de conectividad para colocar en el techo del vehículo en caso de avería, emergencia o siniestro. Permite señalizar la posición en esas situaciones sin necesidad de salir del coche, lo que evita riesgos personales de ser arrollado.

El cambio de los triángulos por las luces de emergencia figura en un real decreto del Gobierno que regula las condiciones en que desempeñan sus funciones los servicios de auxilio en las vías públicas, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en marzo de 2021.

Con ello, se da un impulso al vehículo conectado, que es el gran salto desde el punto de vista de la seguridad vial para la Dirección General de Tráfico (DGT).

El Reglamento General de Vehículos obliga desde 1999 a colocar triángulos o dispositivos de pre-señalización de peligro (denominados V-16), concretamente "uno por delante y otro por detrás del vehículo o la carga, como mínimo a 50 metros de distancia y en forma tal que sean visibles desde 100 metros, al menos, por los conductores que se aproximen", en tanto que "en calzadas de sentido único, o de más de tres carriles, bastará la colocación de un solo dispositivo, situado como mínimo a 50 metros en la forma anteriormente indicada".

“Los triángulos han cumplido su papel durante 26 años, pero la evolución tecnológica nos permite seguir progresando. Nuestro compromiso es reducir los atropellos y proteger a quienes se encuentran en situaciones de emergencia”, según Pere Navarro, director general de Tráfico, quien destacó que la baliza luminosa supone “un salto adelante” en seguridad vial.

VEHÍCULOS OBLIGADOS

La nueva señal V-16 es un dispositivo de color amarillo auto que se puede colocar en el techo o la parte más alta posible del vehículo inmovilizado y comunicará su activación y desactivación vía geolocalización a un sistema por el que se conecta tanto Tráfico como otros vehículos cercanos, que estarán avisados de que se acercan a un coche averiado en carretera.

El Reglamento General de Vehículos enumera los vehículos obligados a llevar el dispositivo luminoso V-16: coches, furgonetas, autobuses, vehículos mixtos, camiones y conjuntos de vehículos no especiales. En el caso de las motos, aunque no existe obligación, su utilización resulta “muy aconsejable por razones de seguridad”, según la DGT.

La V-16 funciona de manera autónoma gracias una tarjeta SIM integrada, sin necesidad de teléfono móvil ni aplicaciones externas. Las compañías de telecomunicaciones no cobran adicionalmente por este servicio, ya que la normativa garantiza una conectividad mínima de 12 años incluida en el precio del dispositivo.

Según la DGT, la baliza debe guardarse cargada en la guantera o en otro lugar accesible dentro del vehículo. En caso de tener que usarla, se enciende y se coloca desde el interior del vehículo en la parte más alta posible, de modo que su visibilidad física sea mayor. En caso de que no se pueda colocar en el techo, como ocurre con autobuses y camiones, se puede colocar en la puerta del conductor.

Una vez encendida y ubicada en lo alto del vehículo, emite la señal luminosa a la vez que transmite de forma automática la ubicación exacta del vehículo averiado a la plataforma DGT 3.0, de modo que los conductores que circulen por la zona de influencia del vehículo parado reciban esta información a través de sus navegadores, aplicaciones de movilidad o paneles de mensaje variable.

Una vez activada, los ocupantes del vehículo averiado o siniestrado deben abandonar este por el lado contrario al flujo del tráfico si pueden hacerlo en modo seguro. En caso contrario, deben permanecer en el habitáculo con el cinturón abrochado. Corresponde al conductor valorar si es posible abandonar o no el vehículo en condiciones de seguridad.

En el mercado hay más de 200 modelos de V-16 conectadas y con precios variables. Una manera sencilla y rápida para que saber si la baliza está homologada y certificada es entrar en el apartado de V-16 de la web de la DGT, donde aparecen las marcas y modelos certificados de acuerdo con la normativa.

INFORMACIONES FALSAS

La implantación de la V-16 conectada ha generado dudas alimentadas por informaciones erróneas o incompletas, en su mayor parte en redes sociales. La DGT recordó a los ciudadanos la importancia de informarse a través de “fuentes oficiales para evitar desinformación”.

Así, Tráfico indicó que la V-16 es realmente obligatoria y solo transmite la ubicación del vehículo al activarse solo con fines de seguridad. “No registra la velocidad, ni hace seguimiento alguno, a la vez que no transmite datos personales ni puede identificar la matrícula. Los datos que recibe la DGT son anonimizados”, afirmó.

De hecho, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha aclarado que la DGT desconoce quiénes tienen las luces de emergencia V-16 y que “la persona que adquiere la baliza no tiene que dar sus datos personales a ninguna administración al adquirirlo”.

“Mientras no se activa, la baliza no transmite ningún dato y, en caso de ser activada ante una situación de emergencia, la información que se envía no permitiría conocer quién es la persona que conduce ni reconstruir sus desplazamientos”, añadió la AEDP.

Además, solo son válidas las balizas homologadas y publicadas en el listado oficial de la DGT tras superar ensayos certificados. El dispositivo incluye en su interior todos los elementos necesarios para su correcto funcionamiento, como un chip GPS y una tarjeta SIM no extraíble, por lo que no requiere aplicaciones adicionales, teléfonos ni emparejamientos. Basta con encenderla y colocarla en el exterior del vehículo.

La conectividad está incluida en el precio y la normativa exige una disponibilidad mínima de 12 años sin coste adicional. Igualmente, la baliza emplea redes IoT especializadas capaces de operar en condiciones difíciles, como túneles o zonas sin cobertura.

Por otra parte, la DGT señaló que la baliza V-16 no llama a emergencias ni determina la naturaleza del incidente, sino que función es señalizar y enviar la posición del vehículo. La llamada a emergencias o servicio de asistencia debe realizarla la persona afectada.

Además, esos dispositivos son más seguros que los triángulos, los cuales obligan a abandonar el vehículo y caminar al menos 100 metros por la calzada para colocarlos, lo que aumenta el riesgo de atropello.

La V-16 es válida para vehículos españoles que circulen por los países firmantes de la Convención de Viena sobre Señalización Vial, entre ellos Portugal, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido. Ese tratado permite que el vehículo lleve a bordo un dispositivo de señalización que consistirá en “una placa en forma de triángulo equilátero” o “en cualquier otro dispositivo de igual eficacia prescrito por la legislación del país en el que esté matriculado el vehículo”.

Por último, la infracción por no llevar la baliza V-16 es leve y su sanción es de 80 euros, la misma que no llevar los triángulos de preseñalización.

CONSECUENCIAS

No colocar la baliza luminosa V-16 en la parte alta del vehículo, algo obligatorio a partir del próximo 1 de enero, podría acarrear penas de prisión para los conductores en el caso de que se demuestre que esa conducta suponga lesiones o muertes.

Ese es uno de los riesgos legales de incumplir con la obligación de colocar la luz de emergencia, según apuntó este miércoles la consultora Impulso by PONS.

Desde el punto de visa penal, la falta de señalización puede ser considerada imprudencia grave si esta conducta provoca lesiones o muertes, cuando no colocar la baliza V-16 sea considerada la causa directa del daño. “El conductor podría enfrentarse a penas de prisión y privación del derecho a conducir, con consecuencias personales y profesionales de gran alcance, especialmente en casos de siniestros con víctimas”, indicó Impulso by PONS.

Además, la omisión de la señal V-16 o el uso de un dispositivo no homologado puede generar responsabilidad civil directa. El conductor que no señaliza adecuadamente una incidencia en carretera puede ser considerado responsable de los daños ocasionados a terceros por falta de advertencia o visibilidad, lo que puede derivar en reclamaciones judiciales y posibles futuras indemnizaciones.

Igualmente, las aseguradoras pueden excluir la cobertura del seguro en caso de negligencia grave del conductor asegurado. Si se acredita que el conductor incumplió la obligación de señalizar, la compañía puede ejercer la acción de repetición y reclamar al asegurado las cantidades abonadas a los perjudicados, dejando al conductor sin protección económica frente a terceros.

En el ámbito administrativo, la responsabilidad es doble. Por un lado, del propietario, por la obligación de dotar al vehículo de la baliza luminosa V-16 y ostentar la responsabilidad de su existencia y mantenimiento en condiciones adecuadas de seguridad en el vehículo. Por otro, también lo es del conductor por la obligación y responsabilidad del uso correcto del dispositivo, según el Reglamento General de Circulación.

(SERVIMEDIA)
01 Ene 2026
MGR/clc/pai