Calentamiento global

El cambio climático coloca en "situación límite" a los Pirineos y urge actuar tras “un verano devastador”

MADRID
SERVIMEDIA

El cambio climático "ha colocado en situación límite a los Pirineos y urge actuar tras un verano devastador", alerta eI organismo Life SIP Pyrenees4Clima, integrado por 46 entidades socias y liderado por el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático, que añade que "se han registrado incendios de sexta generación (inextinguibles y capaces de generar tormentas propias), sequías extremas y desajustes en los ciclos de nieve y agua".

El macizo pirenaico atraviesa una fase crítica y "es imperativo identificar los riesgos y actuar para minimizar el impacto ante eventos hidro-climáticos extremos que ya afectan al territorio y a las personas que lo habitan". Así lo certifica el documento 'Dictamen ante los riesgos naturales climáticos en los Pirineos', que contiene recomendaciones dirigidas a "activar la prevención y respuesta frente a las consecuencias del cambio climático en la cordillera: mega-incendios, sequías, tormentas de convección, reducción del manto nival, movimientos de ladera", entre otros.

La presentación del documento se llevó a cabo esta semana en Toulouse (Francia) coincidiendo con el 15º aniversario del Observatorio Pirenaico del Cambio Climático (OPCC), una iniciativa transfronteriza de cooperación territorial en materia de cambio climático de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos. En él, "las principales entidades científicas y administrativas de Cataluña, Aragón, Navarra, Euskadi, Nouvelle-Aquitaine, Occitanie y Andorra especializadas en la temática de riesgos, lanzaron "un llamamiento urgente para acelerar la acción climática en las zonas de montaña ante los crecientes riesgos".

HALLAZGOS "GRAVES"

La cordillera pirenaica "presenta un incremento de temperatura de aproximadamente 1,9 °C desde 1960", alrededor de un 30% más rápido que la media global. Además, según detalla el análisis, "ya no se trata de proyecciones" porque el verano de 2025 fue descrito como "devastador". El dictamen constata que se registraron "incendios de sexta generación (inextinguibles y capaces de generar tormentas propias), sequías extremas, además de un desajuste en los ciclos de nieve y agua".

El informe subraya además que la crisis climática "se agrava por factores estructurales locales: el abandono rural, la pérdida de gestión del paisaje, la disminución de ganadería extensiva y la fragmentación del territorio reducen la capacidad de respuesta y aumentan el riesgo".

Los servicios ecosistémicos clave del Pirineo (regulación hídrica, aludes, bosques, biodiversidad) "ya están sometidos a tensión y podrían entrar en una espiral de degradación si no se actúa de forma coordinada", añade.

Según datos del sistema europeo Effis/Copernicus, el fuego ya ha arrasado en 2025 más de un millón de hectáreas en la Unión Europea y, de ellas, 400.000 en España, el 40% del total del continente. Estos nuevos incendios, denominados de sexta generación, son "autónomos y convectivos", capaces de generar sus propias tormentas y de modificar las condiciones atmosféricas. "Son prácticamente imposibles de detener", señala el dictamen.

Además, advierte que "los modelos climáticos proyectan un incremento del peligro meteorológico de incendios en el espacio pirenaico transfronterizo, de que estos sean más largos y de que generen tormentas de fuego".

Durante el plenario de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP), el director general de Relaciones Institucionales, Acción Exterior y Transparencia del Gobierno de Aragón, Miguel Ángel Lafuente, recalcó y certificó en Toulouse "la alineación de Aragón con la Estrategia Pirenaica del Cambio Climático (EPiCC)", iniciativa financiada por el programa europeo LIFE y elaborada mediante un proceso “inclusivo y participativo” que ha contado con la colaboración de cientos de personas del ámbito socioeconómico, político y científico. "La EPiCC servirá de hoja de ruta para priorizar acciones y pilotar proyectos que puedan escalarse en el conjunto del Pirineo", añadió.

RECOMENDACIONES IMPORTANTES

De las 16 recomendaciones, destacan varias "por su carácter operativo y de gran impacto". En primer lugar, "priorizar la estructura del paisaje en mosaico (agrosilvo-pastoral) para reducir la continuidad del combustible vegetal y favorecer la resistencia al fuego" y reactivar la ganadería extensiva en montaña "como herramienta de gestión de combustible y de mantenimiento de paisaje abierto".

Además, recomienda "reformar los pagos y ayudas al sector primario (PAC, recursos estatales/regionales) vinculándolos directamente a hectáreas efectivamente gestionadas o número de cabezas, no sólo superficie o subvención"; crear un Protocolo Pirenaico de Emergencias Forestales "que unifique la respuesta entre España, Francia y Andorra, junto con una plataforma común de datos climáticos en tiempo real para montaña".

A nivel ejecutivo, solicita que se potencie "la gobernanza multinivel (municipios, regiones, estados) para garantizar que la ciencia, la administración y la ciudadanía actúen de forma coordinada" y pide "involucrar directamente a la ciudadanía: redes vecinales de voluntarios forestales y ambientales, participación activa en la vigilancia del territorio".

“La emergencia climática no conoce fronteras. Solo con cooperación, gobernanza local activa y financiación estable podremos garantizar un futuro habitable en los Pirineos”, añade el documento, que recuerda: "Campo y cambio climático son dos caras del mismo problema. Donde antes había gestión, ahora hay combustible".

El texto cierra con una cita de Marie Curie, que resume el espíritu del proyecto: "Nada en la vida debe ser temido, solo comprendido. Ahora es el momento de comprender más, para temer menos".

PELIGRO DE RIESGO SISTÉMICO

El proyecto LIFE-SIP Pyrenees4Clima (2023-2031) persigue "desplegar la primera estrategia transfronteriza de cambio climático en Europa para una zona de montaña: los Pirineos". Esto implica que los 46 socios del proyecto han desarrollado 33 casos piloto demostrativos desde 2024, que han servido de base para elaborar este dictamen.

El documento hace hincapié en que la cordillera está dividida en múltiples jurisdicciones (España, Francia, Andorra) con gobernanzas distintas, "lo que dificulta la respuesta integrada". Por ello "la cooperación real se vuelve esencial". "La consecuencia si no se actúa son mega-incendios, sequías prolongadas, tormentas de convección y movimientos de ladera, que podrían intensificarse". El territorio pasaría de estar en "riesgo elevado" a una situación de "riesgo sistemático", informó el OPCC.

Además, "los servicios ecosistémicos clave están en retroceso: reducción del manto nival, menor regulación hídrica, y aumento de fenómenos extremos en verano e invierno". El impacto sería más severo "en las comunidades humanas en zonas de montaña, ya vulnerables, que podrían afrontar mayores pérdidas, costes de restauración más elevados y menor capacidad de prevención".

Por último, "la continuidad del turismo de montaña, de la ganadería extensiva y del modo de vida en muchas zonas de los Pirineos se vería alterada o incluso comprometida", concluye el informe.

CAMBIOS ABRUPTOS DE TEMPERATURA

Paralelamente en Madrid, Oxfam Intermón certificó que "los últimos veranos han batido récords de temperatura, siendo el de 2025 el más caluroso desde 1961". Las olas de calor "han provocado 37.000 muertes entre 2015 y 2023, y solo en agosto de 2025 se registraron 2.177 fallecimientos por altas temperaturas". Además, un tercio de la población española no puede mantener su vivienda fresca en verano por falta de recursos o por la baja eficiencia energética.

Por su parte, el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE), centro perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) del Ministerio de Ciencia, aportó información para prever la evolución de los fenómenos asociados al cambio climático en esta cadena montañosa. EL IPE, por ejemplo, reconstruyó con precisión la evolución del clima durante los últimos 16.500 años en el noreste de la Península Ibérica gracias al análisis de las estalagmitas en cuevas navarras.

"Para que las predicciones de futuro de los modelos climáticos sean lo más robustas posible necesitan datos del pasado para entender cómo ha funcionado el clima ante fenómenos como la parada de la circulación 'termohalina' o anteriores aumentos de CO2", explicó la investigadora del IPE Ana Moreno. "Este nuevo registro ha revelado cambios abruptos de temperatura durante la última desglaciación y el Holoceno temprano, algunos de hasta 6 o 7°C en menos de un siglo. Ubicado en la ciudad de Jaca (Huesca), es un centro de investigación de referencia para las ciencias naturales en el Pirineo.

(SERVIMEDIA)
16 Nov 2025
EDU/clc