Macroeconomía
La competitividad estructural de las comunidades autónomas creció un 2% en 2024, desacelerando el ritmo
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La competitividad estructural en promedio de las 17 comunidades autónomas aumentó un 2% en 2024, en línea con la evolución media del periodo 2008-2024, aunque evidenciando una progresiva desaceleración, y las brechas entre comunidades se han reducido en la última década.
Así lo pone de relieve el ‘Informe de la Competitividad Regional en España 2025’ realizado por el Consejo General de Economistas de España (CGE) cuyos resultados se difundieron este miércoles. El diagnóstico recogido en el informe se realiza a partir de los resultados del Índice de Competitividad Regional (Icreg) que se ha elaborado para las 17 comunidades autónomas a partir de 53 variables o indicadores estructurados en torno a siete ejes competitivos: entorno económico, capital humano, mercado de trabajo, entorno institucional, infraestructuras básicas, eficiencia empresarial e innovación.
En 2024, las comunidades más competitivas fueron la Comunidad de Madrid, Comunidad Foral de Navarra y País Vasco, si bien estas dos últimas regiones intercambian sus posiciones. Cataluña se mantiene en el siguiente escalón como única integrante del nivel de competitividad media-alta.
Las comunidades con un nivel de competitividad medio-bajo fueron La Rioja, Aragón Galicia, Castilla y León, Cantabria y Principado de Asturias. En este grupo, La Rioja y Galicia escalan una posición en detrimento de La Rioja y Castilla y León.
El grupo de competitividad baja está integrado por Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Canarias, Islas Baleares, Andalucía y Extremadura.
El índice que mide la competitividad solo se redujo en Islas Baleares, Canarias y Cantabria.
En 2024, todos los ejes, excepto el referido a la eficiencia empresarial, contribuyeron positivamente al crecimiento de la competitividad, destacando por su dinamismo los ejes de entorno económico, mercado de trabajo y capital humano.
Las brechas entre las regiones más y menos competitivas se han reducido con una contribución destacada de la convergencia en innovación, capital humano y mercado de trabajo.
Según el estudio, se confirma que la competitividad estructural regional en España ha mostrado un aceptable patrón convergente en el periodo 2013-2024, una vez concluida la crisis de la gran recesión.
En opinión del presidente del Consejo General de Economistas de España, Miguel Ángel Vázquez Taín, “pese a persistir considerables diferencias entre regiones a lo largo de los últimos 15 años, la convergencia competitiva regional es una realidad que debe animar a todos los agentes implicados a perseverar en este objetivo”.
(SERVIMEDIA)
17 Dic 2025
MMR/gja


