Neuroimplantes

Implantan primera interfaz cerebral para ayudar a pacientes con enfermedad de motoneurona a comunicarse

- La ELA y la esclerosis lateral primaria son las más frecuentes de este grupo de patologías neurodegenerativas que dañan las neuronas que controlan los músculos voluntarios

Madrid
SERVIMEDIA

Neurocirujanos de la Universidad de Michigan han implantado por primera vez en una paciente con enfermedad de motoneurona "una interfaz cerebro-ordenador inalámbrica y totalmente implantable, diseñada para traducir señales cerebrales en texto, voz sintetizada o control de un ordenador", según comunicaron este miércoles fuentes de la propia universidad.

El objetivo de preservar la comunicación en personas afectadas por enfermedades neurodegenerativas que deterioran de forma progresiva el habla y el movimiento. El dispositivo, denominado Connexus BCI y desarrollado por la compañía Paradromics, fue implantado en una mujer de Michigan (EEUU) con enfermedad de motoneurona, dentro del ensayo clínico Connect-One Early Feasibility Study, que evaluará principalmente la seguridad a largo plazo de esta tecnología. El estudio también analizará si la interfaz "puede ayudar a restaurar la comunicación mediante texto y voz sintetizada, así como facilitar el control de un ordenador", informó Michigan Medicine, de la citada universidad.

Las enfermedades de motoneurona son un grupo de patologías neurológicas que afectan a las neuronas encargadas de controlar los músculos voluntarios, localizadas en el cerebro, el tronco encefálico y la médula espinal. Entre ellas se encuentra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que es la más frecuente de este grupo, así como la esclerosis lateral primaria.

Estas enfermedades provocan una degeneración progresiva de las células nerviosas que envían las órdenes de movimiento a los músculos. A medida que avanza el daño neurológico, los pacientes pueden perder fuerza, movilidad, capacidad para tragar y también para hablar, aunque muchas funciones cognitivas pueden mantenerse preservadas. Por ello, la pérdida de comunicación se convierte en uno de los aspectos más incapacitantes de la enfermedad, tanto desde el punto de vista clínico como humano.

DECODIFICAR LAS SEÑALES CEREBRALES

La interfaz implantada está pensada precisamente para ese escenario: personas que conservan la capacidad de pensar y formular mensajes, pero cuyo cuerpo ya no puede ejecutarlos mediante el habla o el movimiento. Como otras interfaces cerebro-ordenador, el sistema busca decodificar señales cerebrales y traducirlas en acciones, de modo que el usuario pueda comunicarse o manejar dispositivos a partir de su actividad neuronal.

El dispositivo incorpora 421 microelectrodos capaces de captar señales de neuronas individuales. Esa información viaja hasta un pequeño transmisor implantado en el pecho del usuario y, desde ahí, se envía a un receptor externo encargado de procesar la actividad cerebral.

Los investigadores insisten en que se trata de una fase inicial y que el objetivo principal no es demostrar aún una terapia disponible para los pacientes, sino comprobar si el implante puede utilizarse de forma segura y estable durante años. La participante será seguida durante seis años tras la intervención, mientras continúa recibiendo atención por su enfermedad de motoneurona en la clínica especializada en ELA de la Universidad de Michigan.

PRESERVAR LA COMUNICACIÓN

El neurocirujano Matthew Willsey, investigador principal del estudio en la Universidad de Michigan, señaló que esta tecnología busca “restaurar la comunicación” en personas que han perdido la capacidad de hablar por una enfermedad neurológica o una lesión. A su juicio, el avance puede suponer “un paso importante” hacia nuevas formas de preservar la comunicación en pacientes con parálisis o con enfermedades que limitan gravemente sus opciones actuales.

Desde la perspectiva de la degeneración neurológica, el interés del ensayo no está en frenar la enfermedad, sino "en intentar mantener una función esencial que suele deteriorarse conforme avanza el daño de las motoneuronas: la posibilidad de expresar necesidades, decisiones, emociones y vínculos". En pacientes con ELA u otras enfermedades de motoneurona, conservar la comunicación puede ser determinante para mantener la autonomía, la relación con la familia y la calidad de vida.

El director de la Stanford Morris ALS Clinic de la Universidad de Michigan, Stephen Goutman, subrayó precisamente que preservar la comunicación es “crítico” para las personas que viven con enfermedad de motoneurona, porque les permite "seguir conectadas con sus familias y amigos y conservar independencia y calidad de vida".

El implante Connexus BCI es todavía un dispositivo en investigación y su uso está limitado al ámbito experimental. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU autorizó a Paradromics a iniciar este estudio clínico en noviembre de 2025, y Michigan Medicine es uno de los tres centros que participan en el reclutamiento de pacientes.

(SERVIMEDIA)
17 Jun 2026
EDU/nbc