Inteligencia artificial
La inteligencia artificial puede “reforzar la autonomía” de las personas con discapacidad intelectual
- Fundación Álex Rivera ayuda a desarrollar un asistente de voz específicamente para personas adultas con discapacidad intelectual
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La Fundación Álex Rivera considera que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta para “reforzar la autonomía” de las personas con discapacidad intelectual, siempre que se desarrolle desde sus necesidades reales, respete su capacidad de decisión y complemente el apoyo de familias y profesionales.
Así lo afirmó el fundador y presidente de la Fundación Álex Rivera, Carlos Rivera, quien explicó a Servimedia que esa filosofía ha guiado el desarrollo de ‘Peter’, un asistente de voz diseñado específicamente para personas adultas con discapacidad intelectual y construido mediante un proceso de “cocreación con usuarios, familias, profesionales y entidades colaboradoras”.
Rivera explicó que ‘Peter’ nació para responder a uno de los principales retos que afrontan muchas personas con discapacidad intelectual: “Disponer de apoyos adaptados que les permitan desenvolverse con mayor autonomía en su vida cotidiana”. Según recordó, un estudio elaborado por la Fundación PwC y la Fundación Álex Rivera refleja que el 45,5% de estas personas “desea independizarse”, aunque el 72% continúa viviendo con sus familias debido, entre otros factores, “a las dificultades económicas, el acceso a la vivienda y la falta de apoyos específicos”.
A diferencia de otros asistentes virtuales, ‘Peter’ fue concebido desde el inicio para este colectivo. Utiliza lenguaje claro, adapta el ritmo de las conversaciones, recuerda rutinas, preferencias y objetivos de cada usuario y ofrece acompañamiento personalizado mediante recordatorios, ayuda en tareas domésticas, orientación para el ocio, alertas de seguridad y apoyo emocional.
El presidente de la Fundación destacó que las personas con discapacidad intelectual participaron desde el principio en el diseño y validación de la herramienta, junto con sus familias y profesionales de apoyo. “Queríamos conocer directamente qué dificultades encuentran en su día a día, qué apoyos necesitan y cómo debía comunicarse la herramienta para ser realmente accesible”, explicó, al tiempo que subrayó que la cocreación seguirá marcando la evolución futura del proyecto.
RESULTADOS POSITIVOS
‘Peter’ superó dos fases de validación, una en entornos supervisados y otra en situaciones reales dentro de los hogares de los participantes. Los resultados fueron “muy prometedores”: el 84% de las personas que utilizaron la aplicación “la recomendaría”, mientras que nueve de cada diez profesionales consideraron que “mejora los apoyos que prestan”.
Además, el 89% de los profesionales cree que la herramienta “puede mejorar los servicios de apoyo”, el 78% considera que “puede reducir la dependencia de apoyos externos en determinadas situaciones” y el 85% valoró positivamente la calidad de la interacción entre ‘Peter’ y las personas usuarias.
Rivera insistió en que ‘Peter’ no pretende sustituir a las familias ni a los profesionales de apoyo, sino “complementar su trabajo” ofreciendo ayuda cuando sea necesaria.
En este sentido, defendió que acompañar “no significa vigilar” y aseguró que la privacidad y la protección de datos forman parte del diseño de la herramienta desde su origen. La aplicación utiliza información sobre rutinas o preferencias únicamente para “personalizar los apoyos y evitar una supervisión invasiva”.
Asimismo, avanzó que futuras actualizaciones permitirán que familiares o tutores vinculen sus cuentas con la del usuario para “colaborar en la organización de la agenda y recibir determinados avisos”, siempre respetando la autonomía de la persona.
‘Peter’ está disponible gratuitamente desde julio de 2026 para teléfonos móviles y tabletas a través de Google Play y App Store. El asistente forma parte de una estrategia más amplia de la Fundación Álex Rivera para favorecer la autonomía de las personas con discapacidad intelectual mediante iniciativas relacionadas con el empleo, la vivienda y la planificación vital, entre ellas el proyecto ‘CEEs 2.0’, la plataforma de vivienda ‘Badi Impulsa’ y una guía de planificación para familias.
Rivera concluyó que la innovación solo puede considerarse inclusiva cuando se construye escuchando a las personas a las que va dirigida. “Queremos que las personas con discapacidad intelectual accedan también al potencial de la inteligencia artificial y que esta contribuya a ampliar sus oportunidades, siempre desde el respeto, la seguridad y el acompañamiento humano”, afirmó.
(SERVIMEDIA)
16 Ago 2026
RIM/pai
