Tribunales
Un juez admite a trámite una querella por agresión sexual contra el DAO de la Policía Nacional
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Un juzgado de Madrid ha admitido a trámite la querella de una agente de la Policía Nacional contra el director adjunto operativo (DAO) del Cuerpo, José Ángel González, por agresión sexual con penetración, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos con la agravante de abuso de superioridad.
Así consta en la querella presentada por la agente, a la que ha tenido acceso Servimedia, presentada el pasado 9 de enero. Ahora, el juez de la sección de violencia sobre la mujer del tribunal de Instancia n.º 8 de Madrid ha admitido a trámite la querella y ha citado a la víctima el próximo 17 de marzo a las 10.30 horas. Además, ordena que se tome declaración al DAO “en calidad de querellado”.
Tal y como se desprende de la querella, los hechos ocurrieron el 23 de abril de 2025. En ella se detalla que “en el pasado” y “durante un período temporal determinado”, ambos mantuvieron “una relación de afectividad” que estuvo “caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder manifiesta”.
Según se relata, ese día, “encontrándose la víctima prestando servicio activo ordinario” en Coslada (Madrid), recibió a partir de las 14.15 horas “múltiples llamadas telefónicas del querellado”, “requiriendo su presencia de forma inmediata y perentoria”.
Supuestamente, el DAO habría insistido y ordenó que acudiera en “un vehículo oficial” hasta un restaurante. Desde allí le pidió que le trasladase a su domicilio y “propuso a la víctima subir a la vivienda”, algo que la subordinada rechazó, aunque finalmente lo hizo tras una “intensa presión psicológica”.
Una vez en el piso, el DAO habría desplegado “una conducta agresiva de naturaleza sexual caracterizada por violencia física e intimidación ambiental”. Así, mostró “insistencia en la práctica de actos sexuales" que la víctima rechazó. Pero el DAO, según la querella, “de forma insistente toca con su mano en la vagina a la víctima, le introduce los dedos y comienza a masturbarla, mientras exclama que le bese”. Algo que repitió posteriormente “mientras con su otra mano, cogía la mano de la víctima y se la llevaba a su miembro erecto para que le tocara”.
Tras esto, la víctima denunció que su superior intentó “mantener el control sobre ella”, “minimizar la gravedad de su conducta delictiva”, “culpabilizar a la víctima de lo sucedido”, “impedir que la víctima interpusiera denuncia por los hechos” y “ofrecer compensaciones laborales como ‘precio del silencio’”.
(SERVIMEDIA)
17 Feb 2026
FCM/clc


