Comisión dana

Mazón dice que Pradas no le comunicó que iba a mandar la alerta por la dana hasta las 19.43

- Sugiere que tenía el móvil "en la mochila" cuando su exconsejera le llamó a las 19.10, y afirma que tampoco se lo cogió a las 19.36 porque estaba hablando con otros dirigentes

- Confirma que acompañó a Vilaplana sin escoltas al parking, aunque niega que entrara, y alega que no se cambió de ropa sino que se puso un jersey porque tenía "frío"

MADRID
SERVIMEDIA

El presidente en funciones de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, sugirió este lunes en el Congreso que el día de la dana no cogió el teléfono a Salomé Pradas, entonces consejera de Emergencias, ni a las 19.10 ni a las 19.36 horas porque lo tenía “en la mochila” y estaba hablando con otros dirigentes políticos. Asimismo, desveló que no supo de la voluntad de mandar el mensaje de Es-Alert hasta las 19.43, cuando le devolvió la llamada.

El alicantino compareció este lunes en la comisión de investigación del Congreso sobre la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024 y dio nuevos detalles sobre su paradero durante la tragedia que se saldó con 229 fallecidos en la provincia de Valencia, aunque con ciertas contradicciones con respecto a sus versiones anteriores.

El interrogatorio, que duró más de tres horas, fue mucho más bronco e intenso que el de Les Corts de hace una semana. Mazón se enfrentó a un careo de 20 minutos con cada uno de los nueve grupos parlamentarios de la Cámara Baja, y se enfrentó a palabras gruesas como las pronunciadas por el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, quien le llamó “homicida” y “psicópata”, y le deseó que “pague con cárcel todo lo que ha hecho”.

Mazón no pudo contestar a muchas de las preguntas formuladas y la presidenta de la comisión, la socialista Carmen Martínez, le ordenó guardar silencio en varias ocasiones. Cuando sí pudo intervenir, especialmente en el turno de Vox, mantuvo su estrategia de responsabilizar al Gobierno de la catástrofe parapetándose en “el apagón informativo” de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).

El presidente en funciones de la Generalitat insistió en que el mensaje de alerta no se envió hasta las 20.11 horas por la falta de información suministrada por los organismos gubernamentales y porque los operarios consideraron que ese era “el momento adecuado”. E incidió en su estrategia de desligarse de la gestión remarcando que “nada hubiera cambiado si hubiera llegado antes al Cecopi”.

El alicantino no concretó muchos de los detalles de su comida en El Ventorro con la periodista Maribel Vilaplana, aunque sí admitió que sus escoltas se retiraron del restaurante tras acompañarle a la entrada y que acompañó a la profesional al parking, aunque sin entrar al mismo. Por otro lado, explicó que no se cambió de ropa, sino que se puso un jersey sin concretar qué hizo con la americana y la corbata.

Su entrevista con Vilaplana suscitó un áspero choque con el diputado socialista Alejandro Soler. El ilicitano le espetó que “tenía muchas expectativas puestas en esa comida” justificándose en que había dado a todo su equipo la tarde libre. “No es verdad”, replicó Mazón, quien le acusó de proferir “bulos machistas muy graves” mientras la presidenta de la comisión le pedía guardar silencio y llamaba al orden a la bancada del PP.

DOS LLAMADAS PERDIDAS

Mazón llegó al Congreso a primera hora del día y entró directamente al garaje en coche, esquivando así a las víctimas de la dana que, en los momentos posteriores, se amontonaron en los aledaños de la Cámara Baja. El presidente valenciano en funciones también sorteó a la prensa, entrando por la puerta de atrás arropado por el grupo parlamentario del PP.

La primera en interrogarle fue la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, que anticipó hasta qué nivel llegarían los decibelios durante la mañana al desearle su entrada en prisión. Mazón superó el primer envite con éxito, pero tuvo más problemas con la diputada de Compromís Àgueda Micó, que centró sus cinco minutos en tratar de aclarar por qué no respondió a las llamadas que le hizo Pradas a las 19.10 y a las 19.36 horas.

“La de las 19.10 no sé si es que estaba andando y tenía el móvil en la mochila en ese momento. No lo sé”, le respondió. “Y entiendo que la de las 19.36 fue más difícil cogerla porque probablemente estaba hablando con otras personas”, añadió. Según el listado de llamadas entregado por su Gobierno a la comisión de investigación en Les Corts, habló con su secretario autonómico de Infraestructuras, Javier Sendra, a las 19.34 horas y con su jefe de gabinete, José Manuel Cuenca, a las 19.42 horas.

Un minuto después, a las 19.43 horas, le devolvió llamada a Pradas, que, según la versión de hoy de Mazón, le comunicó “que se iba a producir un aviso por el riesgo de la presa de Forata a la población a través de SMS y radiotelevisión a las 19.43”. El mensaje de Es-Alert se acabó enviando a las 20.11 horas y se limitó a pedir que se evitara “cualquier tipo de desplazamiento en la provincia de Valencia”. La semana pasada, en Les Corts, Mazón aseguró que Pradas “ni pidió ni necesitaba” su autorización para mandar la alerta.

Por otro lado, subrayó que no recibió mensajes de WhatsApp de Pradas durante su comida de El Ventorro, y rechazó entregar su móvil al PSOE para verificar su afirmación.

SU COMIDA EN EL VENTORRO

Su cita con Vilaplana suscitó mucho interés entre los grupos parlamentarios, pero Mazón rehusó concretar la hora a la que se fue. No descartó, sin embargo, la posibilidad de que fuera a las 19.07 horas. “Si me dice usted que salí a las seis y media, y viene un notario y dice ‘salió a las 6.33’, pues podría ser. ‘No, fue a las 7.07’, pues también podría ser, no sabría decirle”, dijo ante las preguntas de la diputada Idoia Sagastizabal, del PNV.

El alicantino aseguró que sus escoltas se retiraron cuando entró al restaurante, algo que es “muy habitual”, reconoció que acompañó a Vilaplana hasta el parking pero que no entró al mismo, y dijo que se quitó la americana y se “puso el jersey porque tenía frío”, lo que explicaría, en su opinión, su cambio de atuendo. Asimismo, afirmó que fue “andando” desde el aparcamiento hasta el Palau de la Generalitat Valenciana, e insistió que no estaba incomunicado e hizo llamadas durante toda la tarde, como se recoge en el listado entregado al Parlamento autonómico. No obstante, cabe remarcar que está elaborado a mano y no es el de la compañía telefónica.

El momento de mayor visceralidad de la sesión se produjo cuando Soler insinuó que Mazón se había citado con Vilaplana por razones íntimas. El alicantino le cortó rápidamente acusándole de proferir “bulos machistas” y la presidenta de la comisión le pidió que dejara hablar al socialista, como ya había hecho en anteriores intervenciones.

“Qué pena, señor Soler; quién le ha visto y quién le ve”, le contestó el presidente en funciones tras escuchar el alegato entero, pero Martínez no le dejó continuar alegando que ya se había terminado el careo. “Es increíble”, deploró el presidente en funciones de la Generalitat. “Lo que es absolutamente increíble son algunas de las cosas que hoy hemos visto y hemos escuchado aquí”, le replicó la presidenta de la comisión, que se quedó a una llamada al orden de expulsar a las diputados del PP Macarena Montesinos, Belén Hoyo y César Sánchez.

Mazón solo tuvo un respiro en los turnos de PP y Vox. El partido de Santiago Abascal le hizo un cuestionario centrado en la responsabilidad del Gobierno de Pedro Sánchez, y el alicantino aprovechó, a la luz de las acusaciones de los socios del PSOE, para preguntarse por qué el Ejecutivo no declaró la emergencia nacional y asumió el mando único “si tan evidente era lo que estaba ocurriendo”.

(SERVIMEDIA)
17 Nov 2025
PTR/BMG/AGC/clc