Ciencia oceánica
Nuevas campañas científicas estudian ecosistemas ocultos y otros desconocidos bajo el hielo de la Antártida
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Varias campañas científicas internacionales previstas para la temporada austral 2025-2026, algunas ya en marcha este mes de diciembre, centran parte de sus trabajos en el mar de Weddell, una de las regiones menos exploradas del océano Austral, con el objetivo de analizar ecosistemas bentónicos profundos y establecer líneas base de biodiversidad.
Este renovado interés surgió a raíz del reciente análisis de material de vídeo obtenido durante la 'Weddell Sea Expedition', a través del que los científicos identificaron 1.036 nidos activos de peces, informó la 'Weddell Sea Expedition'. Entre estas iniciativas figura el programa 'Weddell Sea Observatory of Biodiversity and Ecosystem Change' (Observatorio del Mar de Weddell sobre Biodiversidad y Cambio de Ecosistemas, Wobec), coordinado por el Alfred Wegener Institute for Polar and Marine Research (Instituto Alfred Wegener para la Investigación Polar y Marina) de Alemania. Según la planificación oficial de este centro, los trabajos, a bordo del rompehielos 'Polarstern', comenzaron este mes de diciembre y se prolongarán hasta febrero de 2026.
El propio consorcio científico detalló que este reto en en el océano Atlántico Sur (Antártida) reúne a universidades y centros de investigación europeos y tiene como objetivo "integrar observaciones físicas, biológicas y biogeoquímicas desde la superficie hasta el fondo marino, combinando muestreos directos, sensores autónomos y observación oceanográfica continua".
Según explicó el Instituto Wegener, estas campañas priorizan "la cartografía de hábitats bentónicos, el análisis de la relación entre el retroceso del hielo y la biodiversidad marina y la identificación de zonas ecológicamente sensibles que puedan requerir medidas específicas de conservación, en un contexto de cambio climático acelerado".
HALLAZGO BIOLÓGICO BAJO EL HIELO
El interés científico por esta región se intensificó tras la publicación del estudio 'A finding of maintained cryonotothenioid nesting sites in the Western Weddell Sea' en la revista 'Frontiers in Marine Science', en el que se documentó "uno de los hallazgos biológicos más relevantes realizados bajo el hielo antártico en los últimos años", a partir del análisis de material de vídeo obtenido durante la 'Weddell Sea Expedition'.
El área estudiada, en el mar de Weddell occidental, había sido prácticamente inaccesible durante décadas debido a la presencia de la barrera de hielo Larsen C. La reciente apertura de franjas oceánicas tras su retroceso, teóricamente por el calentamiento global, permitió que la 'Weddell Sea Expedition' 2019 recopilara esas imágenes obtenidas mediante un vehículo operado remotamente. Su visionado hizo posible, años después, "un análisis científico detallado de un ecosistema hasta ahora desconocido", según el citado 'paper'.
De acuerdo con la explicación de Russell Connelly, investigador principal del proyecto 'Weddell', los científicos identificaron 1.036 nidos activos de peces de la especie 'Lindbergichthys nudifrons' a profundidades comprendidas entre 290 y 411 metros, distribuidos en distintas áreas del fondo marino. Los nidos no aparecían de forma aislada, sino organizados en patrones espaciales complejos, con hasta seis configuraciones diferentes, entre ellas agrupaciones densas, estructuras en forma de media luna, líneas y óvalos, lo cual fue "un hallazgo no esperado", según los autores del estudio.
SUPERVIVENCIA EN MBIENTES EXTREMOS
Según señalan los autores del trabajo, estos patrones reflejan "estrategias avanzadas de reproducción y organización social en condiciones ambientales extremas, con temperaturas del agua cercanas a los -2°C". El estudio apunta "a una combinación de mecanismos de protección frente a depredadores y posibles comportamientos cooperativos entre individuos", lo que refuerza teorías ecológicas sobre la supervivencia en ambientes extremos, según destacó la Universidad de Essex (Inglaterra), una de las instituciones participantes. En numerosos casos, se observaron "adultos custodiando los huevos, lo que confirma que se trata de zonas de reproducción activas y estables", según desveló el análisis de las imágenes.
Las campañas previstas para 2026 permitirán ahora "comprobar si estos ecosistemas se repiten en otras zonas del mar de Weddell, evaluar su extensión real y aportar nuevos datos relevantes para futuras decisiones de conservación", según indicaron fuentes científicas vinculadas al Alfred Wegener Institute y a varios programas polares. Los investigadores advierten de que el hallazgo podría representar solo una primera aproximación a la biodiversidad aún oculta bajo el hielo antártico, clave para comprender la evolución de estos ecosistemas en un escenario de cambio climático.
ÁREA MARINA PROTEGIDA
Desde el punto de vista ambiental, los autores subrayaron que estos resultados "aportan criterios científicos sólidos para reforzar la propuesta de designar el mar de Weddell como Área Marina Protegida (AMP)", según se indica en el propio artículo y confirmaron todos los colaboradores del proyecto. La presencia de hábitats reproductivos esenciales, la complejidad estructural del ecosistema y su alta sensibilidad a las alteraciones ambientales encajan con los parámetros internacionales utilizados para identificar ecosistemas marinos vulnerables, según recomienda además la propia publicación.
Desde 2016–2018, varios países y la Unión Europea presentaron a la Commission for the Conservation of Antarctic Marine Living Resources una propuesta para crear una Área Marina Protegida en el mar de Weddell que cubriría más de 2 millones de km2, lo que, de adoptarse, la convertiría en una de las mayores del mundo. Los objetivos incluyen proteger hábitats esenciales para especies clave (como kril, peces y aves marinas), mantener procesos ecológicos fundamentales y crear refugios climáticos para especies adaptadas al frío ante el avance del cambio climático.
(SERVIMEDIA)
18 Dic 2025
EDU/clc


