Aniversario 11-S

Víctimas del 11-S desarrollan discapacidad por afecciones crónicas derivadas de los gases de las Torres Gemelas

- Según el abogado neoyorquino especializado en víctimas del 11-S Jaquay B. Félix

- Casi 70 tipos de cáncer están asociados con la exposición a la zona cero

- Las secuelas engloban desde EPOC o fibrosis pulmonar hasta sarcoidosis y apnea del sueño

MADRID
SERVIMEDIA

Han pasado 22 años de los atentados contra las Torres Gemelas de Nuevas York del 11 de septiembre de 2001. Allí perecieron casi 3.000 personas, sepultadas por un torrente de gases tóxicos que afectó a la salud de aquellos que se encontraban en los alrededores del World Trade Center (WTC). Muchas de esas personas presentan en la actualidad una discapacidad adquirida por alguna de las ‘denominadas enfermedades del 11-S’ que abarcan desde varios tipos de cáncer a diversas enfermedades respiratorias graves. Otras, por desgracia, ya han fallecido.

Es el caso de Basilio González, que murió en agosto del año 2016, 15 años después de los atentados, debido a un cáncer por exposición a los vapores tóxicos inhalados en la zona cero, tal y como asevera su viuda, Evelyn González, en una entrevista a Servimedia. “Desafortunadamente, mi esposo desarrolló esta enfermedad al trabajar en la zona cero y estar expuesto a los vapores tóxicos. Durante 28 años, fue empleado de la Autoridad de Tránsito de la ciudad de Nueva York y los dos últimos estuvo trabajando como supervisor del servicio de trenes en la zona de exposición”, relata.

LAS OTRAS VÍCTIMAS DEL 11-S

No sólo el marido de Evelyn forma parte de ‘las otras víctimas del 11-S’. Ella, junto a sus dos hijos, William y Steven, presentan actualmente secuelas que se agudizaron tras el fallecimiento del cabeza de familia. “Los tres sufrimos depresión crónica, cuadro de ansiedad y trastorno de estrés postraumático”, asevera.

“Recuerdo el 11 de septiembre de 2001 como una mala pesadilla y el peor acto de violencia en los 53 años que llevo viviendo en Estados Unidos desde que en 1970 llegué desde Ecuador siendo niña con mi madre”, recuerda esta mujer luchadora que no dudó en recoger el testigo que le cedió Basilio antes de fallecer en la larga batalla judicial por lograr una compensación económica.

En este periplo, Evelyn ha contado con el asesoramiento legal del despacho de abogados Napoli Shkolnik PLLC, que cuenta con un equipo especializado en víctimas del 11 de septiembre. “Llevamos la representación legal de miles de personas que han sufrido lesiones relacionadas con los ataques terroristas. Muchos de ellos son socorristas, otros residentes en la ciudad de Nueva York, empleados o estudiantes", asegura Jaquay B. Félix en una entrevista concedida a Servimedia en la semana en la que Estados Unidos conmemora el 22º aniversario del mayor atentado terrorista de su historia.

"Representamos a más de 13.000 clientes que han padecido afecciones cancerosas y de otro tipo que están relacionadas con la exposición a la zona cero”. “Muchas enfermedades derivadas del 11 de septiembre pueden resultar incapacitantes. Hemos visto a personas que presentan una discapacidad por afecciones crónicas de las vías respiratorias superiores como el asma, una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) o fibrosis pulmonar”. “También casos por sarcoidosis, la apnea del sueño, cánceres e incluso traumatismos corporales sufridos el mismo día de los atentados”, añade.

Este abogado subraya que “la batalla por la compensación puede ser un proceso largo y precario porque a medida que pasa el tiempo se vuelve cada vez más difícil verificar dónde estaban las personas en el momento de su exposición aquel 11 de septiembre”.

Abogados como Jaquay B. Félix hacen posibles las indemnizaciones necesarias para afrontar los gastos en la atención sanitaria. “Guiamos a nuestros clientes para que obtengan acceso a los cuidados médicos y al apoyo psicológico disponibles a través del Programa de Salud del World Trade Center“, aduce. "Para muchas de las personas afectadas estas inyecciones económicas permiten un cambio de vida y seguir adelante de una manera positiva y empoderada”.

“Hemos reconstruido nuestras vidas después de los ataques mudándonos desde Nueva York al estado de Florida, pero mi presente como viuda es una realidad viva y una historia real desde el fallecimiento de mi esposo”, reconoce esta mujer.

EL 11-S Y EL CÁNCER

Desgraciadamente, la historia de Evelyn no es única. El Consejo de Defensa de Recursos Nacionales, un grupo de defensa del medio ambiente con sede en Nueva York, señaló pocos meses después de los atentados en un informe que la torre norte del World Trade Center (WTC) contenía hasta 400 toneladas de asbesto. Si a ello se le suma la quema de mobiliario de oficina, ordenadores y miles de luces fluorescentes en los edificios se estima que se produjo” una alta liberación de plomo, mercurio, compuestos orgánicos volátiles y otras partículas mortales”.

El uso de asbesto en la protección contra incendios por aspersión se prohibió en la ciudad de Nueva York en 1971, mientras la construcción del WTC aún estaba en marcha. Se calcula que hasta 110. 000 personas pueden haber estado expuestas a este material de las Torres Gemelas incluidos los trabajadores de estas, los residentes locales y los socorristas.

Al poco de sufrir los ataques terroristas, el Gobierno de Estados Unidos creó un Fondo de Compensación para las Víctimas del 11 de septiembre que tuvo que ser ampliado posteriormente tras aprobar la Ley Zadroga en 2011. Un año más tarde, el 10 de septiembre de 2012, se incluyeron oficialmente unas 50 formas diferentes de cáncer, entre ellos, el mesotelioma, que se debe a la exposición al asbesto. Los médicos del Programa de Salud del WTC han relacionado casi 70 tipos de cáncer con la zona cero.

En el bufete donde desempeña su labor Jaquay B. Félix trabajan casos por mesotelioma e indemnizaciones de la Ley Zadroga para aquellos que estuvieron expuestos al asbesto en los sitios de colisión del World Trade Center, Shanksville y el Pentágono. Muchas de estas personas que ahora presentan una discapacidad por cáncer asociado al 11-S son profesionales que trabajaron en las labores de rescate y desescombro.

Esta firma de abogados cuenta con un letrado muy especial: un exbombero del Departamento de Nueva York con discapacidad debido a las lesiones sufridas en los ataques del 11 de septiembre. “Stephen Holihan es un recurso excepcional para nuestro despacho porque es un exbombero de la ciudad de Nueva York, ha trabajado durante 20 años, y además es abogado. Es un experto en evaluar las necesidades únicas a las que enfrentan los socorristas en su recuperación”, afirma B. Félix. Más de dos décadas después los atentados de aquel 11 de septiembre continúan estando presentes porque lo siguen estando también sus víctimas.

(SERVIMEDIA)
12 Sep 2023
AOA/pai