Ciclo electoral

El PP estudia empujar a Vox a los nuevos gobiernos autonómicos para cortar su crecimiento

- Distintos sectores del partido apuestan por darle a Abascal el abrazo del oso para frenar su avance

MADRID
SERVIMEDIA

El Partido Popular ha virado su estrategia hacia Vox y ahora se inclina por reintroducir al partido de Santiago Abascal en los gobiernos autonómicos de nueva creación para frenar su crecimiento electoral, según reconocen distintos cargos de la formación a Servimedia, que dudan de la voluntad de su competidor en la derecha por entrar en los ejecutivos.

Esta operación se identifica con la metáfora del abrazo del oso. En lugar de atacar al rival a base de zarpazos –como ha hecho el PP durante estos meses–, lo rodea entre sus brazos ofreciéndole la oportunidad de compartir el poder para neutralizarlo. Y con la amenaza velada de asfixiarlo.

“Debemos entendernos y hacerlo con responsabilidad”, fue el mensaje que Feijóo dedicó a Abascal el pasado lunes en su discurso ante la Junta Directiva Nacional del PP, el máximo órgano entre congresos, solo 12 horas después de terminar el escrutinio de las elecciones de Aragón. El PP perdió dos escaños y 13.000 votos. Vox ganó siete diputados y más de 40.000 papeletas.

Vox tendría la posibilidad de gestionar y aplicar algunas de sus políticas, pero se arriesgaría a pagar un peaje importante que trastocaría la estrategia que desplegó en julio de 2024, cuando rompió cinco coaliciones de gobierno con el PP excusándose en la acogida puntual de decenas de menores extranjeros no acompañados.

Abascal tomó la decisión tras quedarse por debajo del 10% en las elecciones europeas, que se celebraron un mes antes. Desde entonces, su marca ha cotizado al alza a base de centrar su programa en la inmigración y su oposición al pacto verde, y de espolear a los ciudadanos que se sienten agraviados por la política.

Entrar en los ejecutivos supondría, por un lado, limitar su actual capacidad de oposición y, por otro, diluir el discurso que ha articulado contra el bipartidismo y las bases del sistema al aliarse con uno de sus principales actores.

Sus siglas podrían desdibujarse ante su electorado, igual que le ocurrió a Podemos y después a Sumar al formar parte del Gobierno de Pedro Sánchez. Otro ejemplo reciente y más extrapolable a Vox es el de Ciudadanos, que, en cosa de cuatro años y un gobierno de coalición con el PP mediante, observó desde la primera fila cómo Juanma Moreno le quitó medio millón de votos en 2022 y borró su rastro del mapa de Andalucía. El guion se repitió en otros territorios.

Vox sería además corresponsable del desgaste que provoca la gestión. Cualquier crisis podría amenazar su papel como polo de atracción del voto protesta, que le ha permitido abrir una brecha electoral en la izquierda y disputar al PP buena parte del enfado entre el electorado de derechas con Sánchez.

En la Comunidad Valenciana, recuerdan en el PP, Vox se libró de gestionar la dana en la que murieron 230 personas gracias a que salió del Ejecutivo solo cuatro meses antes. “De no haber roto con el PP”, reflexiona un barón, “hoy Vox no existiría en España”.

EXTREMADURA Y ARAGÓN

Otro líder territorial reconoce que si él estuviera en el lugar de los presidentes en funciones de Aragón y Extremadura, Jorge Azcón y María Guardiola, “intentaría meter a Vox con alguna consejería porque va a tener algún que otro problema”. Fue la primera contrapartida que Guardiola puso en la mesa de los de Abascal a cambio de una investidura ligada a la aprobación de Presupuestos.

Y Azcón, con menos porcentaje de voto y escaños, sopesa seguir la misma línea e incluso ofrecer carteras delicadas, aunque hasta las elecciones había verbalizado su preferencia por gobernar en solitario. “¿No querrán la Consejería de Sanidad? A ver de dónde sacan los médicos”, plantean en las filas populares.

Los de Abascal se resisten por ahora a pactar en Extremadura, por lo que el horizonte no está despejado. Diversos sectores del partido creen que Vox ha puesto en marcha una operación para acabar con la carrera de Guardiola, que cuenta por ahora con el apoyo de Génova a pesar de sus diferencias durante la campaña.

La dirigente lleva semanas intentando volver a sentarse con Vox en la mesa de negociación, pero su contraparte ha ignorado su mano tendida y ya ha avanzado que tumbará sus dos primeros intentos de investidura, previstos el 3 y el 5 de marzo. Las relaciones personales están muy deterioradas.

Hay más “cariño” entre Azcón y Vox. En ambos partidos auguran que, de haber acuerdo, se cerrará antes en Aragón, y ninguno descarta una repetición electoral en Extremadura, que se celebraría el 28 de junio.

Guardiola rehúsa referirse a este escenario ni siquiera como una mera “hipótesis”, y sigue presionando a Vox para cerrar un pacto con el que abrirle las puertas de su Ejecutivo, pero sin someterse a sus exigencias de máximos, dado que fue ella la que ganó con el 43,2% de los votos.

CASTILLA Y LEÓN

Cualquier acuerdo parece de todos modos aplazado hasta después de las elecciones de Castilla y León, fechadas el 15 de marzo. Los populares temen que Vox supere allí el 20% en porcentaje de voto, un resultado que no tiene precedente en unos comicios autonómicos en España y que pondría en la cuerda floja a su candidato, el presidente Alfonso Fernández Mañueco, que ya ha expresado su pretensión de gobernar en solitario.

El PP confía en que la campaña discurra en clave autonómica y sirva para aplacar el auge de Vox tras poner en marcha dos estrategias diametralmente opuestas en Extremadura y Aragón, pero con el mismo resultado. El PP perdió miles de votos en ambos territorios mientras que Vox capitalizó el derrumbe de un PSOE, que se situó en mínimos históricos.

Dos importantes dirigentes del PP se citaron al inicio de esta semana en un restaurante de Madrid. Durante la comida, analizaron los resultados de Aragón y compartieron impresiones de lo sucedido en una campaña que el PP cerró con el ‘fichaje’ del activista Vito Quiles y del polémico grupo Los Meconios. Llegados al espinoso debate de cómo frenar a Vox, uno de ellos concluyó que, “cuando no se sabe qué hacer, lo mejor es no hacer nada”.

(SERVIMEDIA)
15 Feb 2026
PTR/clc