Brecha salarial
Una de cada cuatro mujeres en España cobra como máximo el SMI, frente al 11,6% de los hombres
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
El 25,78% de las mujeres con empleo en España recibieron como máximo el salario mínimo interprofesional (SMI) en 2023, año en el que la cuantía fue de 1.080 euros por 14 pagas, mientras que esta retribución la cobraron el 11,64% de los hombres.
Así se desprende del informe ‘La brecha salarial baja. La desigualdad no desaparece’, elaborado con motivo del día de lucha contra la brecha salarial de género y presentado este martes por la vicesecretaria general de UGT, Lola Navarro, y la responsable del área confederal de mujer de este sindicato, Medea Gracia.
Ambas incidieron en la importancia de llevar a cabo las medidas necesarias para paliar esta desigualdad. Lola Navarro aseguró que “el análisis lo tenemos hecho hace tiempo y sabemos cuál es el problema, pero hay que ponerle el esfuerzo suficiente para que se lleven a cabo las decisiones para frenar esa desigualdad”.
En cualquier caso, la brecha salarial entre mujeres y hombres, aunque sigue siendo elevada, continúa descendiendo en los últimos años. Los datos que facilita el Instituto Nacional de Estadística (INE) a través de la Encuesta de Estructura Salarial con datos de 2023, reflejan que la brecha salarial en ese año (último dato desagregado por sexo) se sitúa en el 15,74 %, lo que supone un descenso de 1,35 puntos porcentuales respecto de 2022.
En este punto, Navarro reclamó a los Ministerio de Trabajo y de Igualdad que constituyan una mesa de Diálogo Social para transponer la Directiva (UE) 2023/970 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 10 de mayo de 2023, por la que se refuerza la aplicación del principio de igualdad de retribución entre hombres y mujeres por un mismo trabajo, o un trabajo de igual valor, a través de medidas de transparencia retributiva y de mecanismos para su cumplimiento.
Por ello, dijo que es imprescindible “convocar cuanto antes y de forma urgente esta mesa de Diálogo Social, con el fin de abordar e introducir las novedades y modificaciones necesarias en nuestra normativa nacional, previstas en dicha Directiva, y alcanzar así un mayor grado de transparencia salarial en todas las empresas y que permitirán avanzar hacia la eliminación de la discriminación salarial de las mujeres”.
Además, Lola Navarro y Medea Gracia reivindicaron el cumplimiento del artículo 28 del Estatuto de los Trabajadores sobre trabajos de igual valor, que persigue corregir la infravaloración del trabajo de las mujeres.
Al hilo, apremiaron a que la futura negociación entre sindicatos y patronal sobre el próximo acuerdo nacional de convenios priorice la lucha contra la brecha salarial.
Al mismo tiempo, Navarro exigió que se modifique la norma que permite la absorción y compensación de los complementos salariales en las subidas del SMI. Y es que, a su parecer, este hecho genera que todas las mujeres que cobran el SMI, lleven años con el salario congelado.
El sindicato también pidió afrontar la valoración de los puestos de trabajo, eliminando las categorías profesionales y pasando a niveles salariales. De esta manera, Navarro explicó que “queremos trabajar en seguir instaurando la idea que la igualdad no es solo cosa de mujeres, y es un compromiso que tienen todos nuestros cuadros sindicales”.
Por otro lado, Navarro y Gracia destacaron la importancia de poner como prioridad la conversión de contratos a tiempo parcial en contratos a tiempo completo. La brecha en la jornada a tiempo parcial es del 10,96 %, produciéndose además un incremento del 0,89% en 2023, respecto a 2022. Solo un 9,41% de las mujeres optaron por este tipo de jornada en 2023 de forma voluntaria, y el 72,88% de mujeres, frente a 27,12% de hombres, trabajan a tiempo parcial por ser esta la única opción que han encontrado para poder trabajar.
En otro orden de cosas, incidieron en la necesidad de exigir a la administración la publicación de aquellas licitaciones afectadas por el índice de desindexación, “que condenan al bloqueo de la negociación colectiva y, posteriormente, a sufrir ajustes salariales de las empresas adjudicatarias con ofertas a la baja”.
Se trata, según UGT, de un “hermetismo que afecta, mayoritariamente, a los salarios de las mujeres, sobre todo en sectores como la limpieza, la restauración colectiva o las ayudas de servicio a domicilio”.
Finalmente, UGT solicitó implementar una estrategia efectiva de cuidados, donde la negociación colectiva, profesionalizada, “tenga el espacio que se merece" para poder abordar unas condiciones de trabajo de calidad y acordes a las distintas situaciones.
“No debemos olvidar que las mujeres son, con más de un 93%, las encargadas de los cuidados de niños y adultos enfermos, frente a poco más de un 6% de los hombres”, apuntaló el sindicato.
(SERVIMEDIA)
17 Feb 2026
DMM/clc


