Discapacidad
La vuelta al cole de una madre de seis hijos: “La discapacidad nos ha enseñado a no hacer dramas donde no los hay”
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Lola Sánchez, madre de seis hijos, tres de ellos con discapacidad, asegura que esta realidad le ha enseñado a afrontar la vuelta al colegio y las dificultades cotidianas con mayor calma y a “no hacer dramas donde no los hay”, aunque reclama más recursos para atender las necesidades de las familias y los centros educativos.
Así lo explicó Sánchez en declaraciones a Servimedia, en las que relató cómo se vive la vuelta al colegio en una familia numerosa en la que tres de sus hijos tienen discapacidad, dos de ellos con síndrome de Down y uno con parálisis cerebral.
Lejos de afrontar septiembre como una fuente especial de preocupación, aseguró que su familia vive el regreso a las aulas “con más calma que el resto de familias”. Según explicó, las circunstancias que han atravesado les han ayudado a relativizar muchas situaciones y a comprender que “muchas veces los problemas no son problemas, son circunstancias que se resuelven y que pasan y que se afrontan”.
“La discapacidad nos ha ayudado mucho a no hacer dramas donde no los hay”, afirmó Sánchez, quien reconoció que la vida familiar obliga a adaptarse continuamente a situaciones imprevistas.
En cuanto a las preparaciones específicas que requieren sus tres hijos con discapacidad ante el comienzo del curso, Sánchez fue clara: “Ninguna”. “Tienen sus uniformes, el material escolar que necesiten”, señaló, antes de insistir en que, en este aspecto, no requieren una preparación diferente a la del resto de sus hermanos.
No obstante, sí destacó la importancia de los apoyos que reciben durante el curso escolar. Sus hijos acuden a un centro de Educación Especial en el que, según explicó, cuentan con materiales didácticos adaptados y personalizados en función de las necesidades de cada alumno.
“Cada niño tiene su libro en base a sus necesidades y sus cuadernos y su método de trabajo”, explicó, y destacó que esta adaptación curricular es “una verdadera suerte” para favorecer el aprendizaje y el desarrollo de cada estudiante.
ADAPTARSE A LOS IMPREVISTOS
Lola Sánchez reconoció que la organización familiar resulta “compleja”, especialmente al tener que compaginar los horarios escolares con el trabajo, las terapias, las consultas médicas y las necesidades de cada uno de sus hijos.
Sin embargo, aseguró que no intenta mantener una planificación rígida. “Yo voy viviendo el día a día”, afirmó. “Hay gente que tiene una estructura súper organizada, súper cuadriculada, pero yo ni soy así ni la vida me lo permite”.
En este sentido, explicó que la salud de alguno de sus hijos puede obligar a modificar cualquier plan previsto. “Hay que adaptarse”, resumió, antes de defender que las familias no deben aspirar a una perfección imposible. “La perfección utópica que tenemos en la cabeza los padres ni existe ni la tiene nadie, tampoco los niños la necesitan”.
Este año, por ejemplo, Sánchez se había planteado “aprovechar el verano para retirar el pañal a dos de sus hijas”, una con síndrome de Down y otra con parálisis cerebral. Sin embargo, una intervención médica que tuvo que afrontar ella misma alteró esos planes.
“Hay un montón de circunstancias, pero dramas, gracias a Dios, hay muchos menos de los que nosotros nos hacemos”, afirmó.
MÁS RECURSOS PARA LOS COLEGIOS
Sobre los recursos educativos, Sánchez reconoció que sus hijos cuentan con un centro que dispone de apoyos, aunque consideró que los colegios necesitan “más medios para atender adecuadamente al alumnado”.
“Los recursos siempre son más limitados de lo que se necesitan”, señaló, una situación que, a su juicio, afecta tanto a los niños con discapacidad como a aquellos que no la tienen.
Por ello, consideró necesario reforzar los recursos humanos y materiales de los centros educativos y evitar “dar por hecho que un alumno con discapacidad tiene cubiertas todas sus necesidades por el hecho de acudir a un centro especializado”.
A su juicio, las familias continúan desempeñando “un papel fundamental” para que sus hijos puedan desarrollar todas sus capacidades. “Si queremos que nuestro hijo avance y llegue a desarrollar todo su potencial, los padres siempre tenemos que buscar apoyos”, explicó.
“No por tener una discapacidad no vales para nada, sino todo lo contrario. Hay que sacarles todo el potencial que tienen”, añadió.
CONCILIACIÓN Y APOYOS A LAS FAMILIAS
Sánchez también destacó la importancia de la conciliación laboral para las familias con hijos que requieren apoyos específicos. En su caso, aseguró que trabaja en una empresa en la que puede adaptar su actividad y recurrir al teletrabajo cuando es necesario.
Esta flexibilidad le permite, según explicó, “compatibilizar sus responsabilidades profesionales con las necesidades de su familia”, aunque reconoció que en ocasiones “debe trabajar a horas poco habituales”.
No obstante, advirtió de que esta realidad no puede generalizarse a todas las familias. “Hay situaciones muy complejas, hay familias que lo pasan mal”, afirmó.
Finalmente, Sánchez pidió que las administraciones y la sociedad comprendan mejor la realidad de las familias cuidadoras y refuercen los apoyos para que los menores con discapacidad “puedan desarrollar plenamente sus capacidades”, también más allá del horario escolar.
“Estaría fenomenal tener más apoyos”, concluyó, aunque insistió en que las familias han aprendido también a buscar soluciones y adaptarse a las circunstancias. “Al final se llega a mucho más de lo que pensamos”.
(SERVIMEDIA)
30 Ago 2026
RIM/clc/mjg
