Enfermedades raras
Xènia Cid relata en ‘A vivir lo aprendí de ti’ el proceso de reconstrucción personal y familiar tras la muerte de su hijo
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Xènia Cid publicará el próximo 1 de julio ‘A vivir lo aprendí de ti’, un libro en el que relata el proceso de reconstrucción personal y familiar tras la muerte de su hijo Arnau, quien falleció a los nueve años por anemia de Fanconi, una enfermedad rara.
La obra, editada por Planeta, "aborda el duelo desde una mirada íntima, pero también visibiliza el impacto que tienen las patologías poco frecuentes en los pacientes y en sus familias". Según la información facilitada este martes por la editorial, el libro parte de la experiencia de Arnau y del camino recorrido por su familia desde el diagnóstico hasta la pérdida, con hospitales, tratamientos, trasplantes, incertidumbre médica y redes de apoyo como parte de una realidad que, según la autora, sigue siendo poco conocida por la sociedad.
La obra incluye un prólogo de Xavi Hernández, exfutbolista del FC Barcelona y campeón del mundo con la selección española, quien conoció a Arnau durante uno de sus ingresos hospitalarios. En esas páginas, Xavi recuerda "la serenidad, la sonrisa y la madurez del niño, además de la fortaleza de su madre".
‘A vivir lo aprendí de ti’ aborda el miedo, la culpa, la rabia, la incertidumbre y el dolor de una pérdida irreparable, pero también muestra el proceso de reconstrucción que sigue a la tragedia. La obra defiende que "el amor no elimina el sufrimiento, aunque puede ayudar a darle sentido".
ANEMIA DE FANCONI
La anemia de Fanconi es una enfermedad poco frecuente que condicionó buena parte de la vida de Arnau, aunque la editorial subrayó que el libro no presenta al niño únicamente desde el diagnóstico, sino como una persona “llena de vida, de humor, de sensibilidad y de una sorprendente madurez emocional”.
En la obra, Xènia Cid también reflexiona sobre la maternidad frente a la enfermedad, la convivencia con el miedo, la vulnerabilidad de los cuidados y la dificultad de sostener a una familia cuando la incertidumbre médica se prolonga durante años.
La autora no idealiza el duelo ni lo presenta como un camino lineal. Habla de agotamiento, ansiedad y desesperación, pero también de aceptación, memoria y de la posibilidad de volver a construir un proyecto vital después de una pérdida devastadora.
El nacimiento de Valentina, años después, aparece en el libro como símbolo de reconciliación con el futuro. La obra plantea que "honrar a quienes han muerto no implica vivir atrapados en el dolor, sino seguir adelante con el amor y el aprendizaje que dejaron".
(SERVIMEDIA)
23 Jun 2026
EDU/gja

