Juventud

FAD Juventud y Fundación ONCE reclaman apoyar a las familias de los jóvenes con limitaciones para que no caigan en actitudes machistas

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesPropuestasContraMachismo

MADRID
SERVIMEDIA

La directora general de FAD Juventud, Beatriz Martín Padura, y la secretaria general y directora de Transformación, Excelencia e Igualdad de Fundación ONCE, Virginia Carcedo, resaltaron la importancia de las familias para evitar que los jóvenes con limitaciones caigan en actitudes machistas, durante un diálogo sobre ‘Género y Discapacidad, los desafíos de la diversidad’, organizado por la agencia de noticias Servimedia.

En el encuentro, se expusieron los resultados del estudio ‘La Caja de la Masculinidad. Construcción, actitudes e impacto en la juventud española', centrados en aquellos entrevistados que habían afirmado “sentir limitaciones en su vida diaria”.

Realizado a partir de casi 1.700 encuestas a jóvenes de 15 a 29 años, el trabajo encontró que un 20-30% de los entrevistados dijeron sufrir limitaciones leves en su día a día y entre el 3 y el 10% reportaron "limitaciones muy graves".

Según todos los indicadores analizados, aquellos que afirmaban sentir limitaciones registraban posturas más próximas a valores relacionados con la “masculinidad hegemónica tradicional” que la población general de su misma edad.

Los datos del estudio indican que, a nivel general, el 10% de los jóvenes se sitúa dentro de 'La Caja de la Masculinidad' tradicional, el 32,2% se encuentra en el borde y el 57,8% habitan fuera de ella. Por sexos, dentro de la caja viven un 14% de varones jóvenes y sólo un 5,8% de mujeres. En cambio, el 26,3% de los jóvenes que afirmaron sentir limitaciones se colocan dentro de este espacio, porcentaje que se eleva al 46,9% para los varones.

PROPUESTAS

Martín Padura sugirió que “los jóvenes con discapacidad, por el hecho de sentirse excluidos, quizás busquen situarse dentro de esa caja de masculinidad hegemónica para verse más incluidos y eso es algo que tenemos que trabajar”. “A veces, nos centramos mucho más en aspectos como el empleo o la autonomía personal”, prosiguió, y estos temas no se incluyen en la conversación”.

En consecuencia, consideró “importante hablar de ello y apoyar a las familias de estas personas que afirman sentir limitaciones. “Hay que ofrecerles apoyo y trabajar con ellas en temas de género”, recalcó

La misma idea subrayó Virginia Carcedo, consciente del papel de la familia en la transmisión de valores a lo largo de las distintas etapas vitales. A su juicio, “las familias son el espacio de educación informal que sirve como elementos sinérgico” de todo lo que se aprende en la educación escolar y en la universidad, y de ahí la necesidad de ofrecerles “más apoyos”.

Carcedo apuntó también al papel de los medios de comunicación que “ayudan o no” al progreso de la igualdad y pidió mejorar la formación sobre en sociales de los jóvenes. “Deben adquirir un manejo correcto de qué se dice, cómo se dice y dónde se dice”, declaró.

Stribor Kuric, investigador de FAD Juventud, coincidió en la relevancia de “la alfabetización mediática, para evitar que los jóvenes caigan en bulos y desinformaciones que muchas veces alimentan los discursos misóginos y antifeministas”.

VALORAR LO DIFERENTE

En opinión de Carcedo, existe "un gran paralelismo entre esa caja de la masculinidad tradicional y el capacitismo” porque “este último, al final, tiene que ver con un constructo social sobre lo que tiene que ser y como tiene que estar una persona en sociedad para ser considerada normal”.

Ambos conceptos están muy relacionados con “una percepción sobre cómo tenemos que ser”, prosiguió y remiten a la idea de “homogeneidad y de no valoración del diferente”.

De ahí la conveniencia de “luchar contra los estereotipos y de poner en valor la diferencia”, defendió, que es “generadora de rentabilidad social, rentabilidad económica y sostenibilidad”.

Por ello, insistió en que “debemos seguir trabajando la educación y la sensibilización en los colegios”, y apeló a “la colaboración público privada” porque “estudios como este no servirían de nada si desde las administraciones públicas no se les tiene en cuenta y no se generan espacios donde trabajar con libertad estos temas”.

En la misma línea, Martín Padura propuso fomentar la presencia de “modelos de esa nueva masculinidad”, al detectarse que faltan 'role models' dirigidos a los jóvenes. Asimismo, Curik recomendó crear “espacios de diálogo no jerarquizados, donde se puedan construir contranarrativas” para que los jóvenes pongan a prueba sus valores y prejuicios machistas.

Aconsejó reforzar “el trabajo a partir de este enfoque de masculinidad para captar esos malestares que sienten los hombres” y desarrollar “estrategias comunicativas basadas en experiencias reales”.

(SERVIMEDIA)
15 Mayo 2024
AGQ/mjg