Braille
La ONCE afirma que la declaración del braille como Patrimonio Cultural Inmaterial es un "paso de gigantes" hacia la inclusión
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La ONCE reivindicó este martes el braille como “el camino hacia la autonomía y la igualdad” de las personas ciegas y calificó la aprobación por el Consejo de Ministros de su declaración como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de "paso de gigantes" hacia la inclusión.
“Hoy estamos muy contentos porque se reconoce el braille como manifestación representativa de la educación, el empleo, la cultura y la participación social. Es un paso de gigantes más hacia la inclusión de las personas ciegas”, indicó la vicepresidenta de Servicios Sociales y Participación y Oncerca del Grupo Social ONCE, Imelda Fernández, en una entrevista concedida a Servimedia.
Fernández destacó que el Real Decreto aprobado este martes por el Ejecutivo supone “un hito muy importante” porque permitirá “seguir avanzando en el conocimiento del código de lectoescritura" y, al mismo tiempo, “preservarlo de cara al futuro”. A su juicio, el braille deja de ser únicamente el sistema de lectura y escritura de las personas ciegas para convertirse también en “un patrimonio de toda la sociedad española”.
Fernández explicó que el reconocimiento culmina un proceso de trabajo desarrollado durante varios años por la ONCE junto al Ministerio de Cultura, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), especialistas en patrimonio y numerosas personas que, generación tras generación, han contribuido a mantener vivo el braille. “Hemos ido avanzando para seguir transmitiendo el braille, como lo hicieron con nosotros, a los niños que ahora lo aprenderán en el futuro”, señaló.
La vicepresidenta del Grupo Social ONCE destacó que el valor de esta declaración trasciende el ámbito simbólico, ya que contribuirá a que el braille siga ocupando el lugar que le corresponde como instrumento esencial de accesibilidad. “Es algo esencial para comunicarse; es el sistema de lectoescritura de todas las personas ciegas”, afirmó. En este sentido, sostuvo que el reconocimiento permitirá proteger un código que hace posible que miles de personas puedan desenvolverse con autonomía en su vida cotidiana y acceder en igualdad de condiciones a bienes, productos y servicios.
Fernández insistió en que el braille continúa siendo imprescindible, incluso en una sociedad cada vez más digitalizada. “El braille sigue siendo tan imprescindible porque es el sistema de la escritura; nos da inmediatez, seguridad e independencia”, aseguró. Aunque reconoció la enorme aportación de los asistentes de voz y de las nuevas tecnologías, defendió que ambos sistemas “son complementarios” y no excluyentes.
Como ejemplo, recordó que las líneas braille ya forman parte de ordenadores, teléfonos móviles y otros dispositivos tecnológicos, permitiendo a las personas ciegas leer directamente la información que aparece en pantalla. Además, destacó que para las personas sordociegas el braille resulta insustituible, ya que constituye la única vía para acceder a muchos contenidos digitales cuando no pueden utilizar sistemas basados en la voz.
La dirigente de la ONCE puso también el foco en la importancia educativa del braille, al que definió como “la llave de entrada” al aprendizaje de los niños con discapacidad visual. Según explicó, desde edades tempranas este sistema les permite acceder a cuentos, libros, materiales escolares y contenidos académicos en igualdad de oportunidades con el resto de sus compañeros, favoreciendo una “educación plenamente inclusiva”.
En ese sentido, evocó su propia experiencia personal para ilustrar el impacto que tuvo el aprendizaje del braille en su vida. Fernández recordó que nació ciega en un pequeño pueblo y que fueron los profesionales del Centro de Recursos Educativos de la ONCE quienes le enseñaron este sistema. “Gracias a que me enseñaron braille pude aprender a leer y escribir y, a partir de ahí, escolarizarme”, afirmó, al tiempo que agradeció la labor que desempeñan diariamente los profesionales de la organización enseñando braille tanto a niños como a personas adultas que pierden la visión.
Asimismo, consideró que la declaración, aprobada por el Gobierno constituye “un espaldarazo muy importante” para la labor que desarrolla la ONCE desde hace décadas en la promoción y conservación del braille. A su juicio, este reconocimiento permitirá reforzar su presencia en ámbitos como la educación, el empleo, la cultura y la participación social, además de garantizar que “continúe transmitiéndose de generación en generación”.
Fernández subrayó, no obstante, que este reconocimiento representa un punto de partida y no el final del camino. En este sentido, avanzó que la ONCE trabajará junto a otros países para impulsar una futura declaración internacional del braille por parte de la Unesco, con el objetivo de que el sistema creado por Louis Braille hace ahora dos siglos “obtenga también el máximo reconocimiento en el ámbito mundial”.
(SERVIMEDIA)
14 Jul 2026
RIM/gja
