Neurorehabilitación

La terapia acuática se plantea como herramienta multisensorial para mejorar la conciencia tras daño cerebral grave

- Utiliza el modelo 'Arousal–Alignment–Action': nivel de activación del paciente, su capacidad de control postural y la ejecución de acciones dirigidas

MADRID
SERVIMEDIA

Un estudio propone utilizar la terapia acuática como un entorno multisensorial programable capaz de mejorar el nivel de activación cerebral y el control postural en pacientes con daño cerebral adquirido grave, según una investigación publicada en la revista 'Brain Sciences'.

El trabajo plantea un cambio de enfoque en la rehabilitación neurológica temprana, al considerar el agua no solo como un medio terapéutico, sino como un sistema controlable de estímulos sensoriales y biomecánicos que pueden ajustarse de forma precisa en función del estado del paciente.

Los investigadores señalaron que en las fases iniciales del daño cerebral grave (cuando la conciencia fluctúa, el control del tronco es inestable y la tolerancia a la terapia es limitada) las intervenciones convencionales en tierra presentan importantes restricciones, especialmente por el riesgo de caídas y la dificultad para mantener la participación del paciente.

En este contexto, la inmersión en agua permite modular variables como la profundidad, la temperatura, la turbulencia o la orientación corporal, generando un entorno multisensorial que puede favorecer la regulación del estado de alerta y facilitar el alineamiento corporal antes de abordar tareas más complejas. Sus autores plantean la terapia acuática no como una técnica 'de piscina' genérica, sino como un entorno multisensorial programable en el que se pueden graduar además el soporte hidrostático y la carga vestibular para intentar estabilizar la activación, mejorar el alineamiento axial y preparar al paciente para tareas posteriores en tierra.

El trabajo está firmado por un equipo de especialistas en neurorehabilitación encabezado por Andrea Calderone, junto a Rosaria De Luca, Alessio Currò, Alessio Mirabile, Marco Piccione y Rocco Salvatore Calabrò, investigadores vinculados a centros clínicos y de investigación en Italia, especialmente al Instituto de Investigación Neurolesi en Messina, uno de los referentes europeos en rehabilitación neurológica.

El estudio introduce además el modelo denominado 'Arousal–Alignment–Action', que relaciona tres elementos clave en la rehabilitación: el nivel de activación del paciente, su capacidad de control postural y la ejecución de acciones dirigidas. Este enfoque sugiere que mejorar el estado de alerta y la estabilidad corporal puede ser un paso previo necesario para recuperar funciones motoras y cognitivas.

EL ENTORNO TERAPÉUTICO

Desde el punto de vista científico, la propuesta integra principios de neurofisiología, control motor y fisiología de la inmersión, y plantea que la combinación de estímulos sensoriales y mecánicos en el agua puede facilitar la reorganización funcional del sistema nervioso en fases tempranas de recuperación. No obstante, los autores advierten de que se trata de un modelo teórico y exploratorio, que deberá validarse mediante estudios clínicos más amplios. El objetivo es establecer protocolos reproducibles que permitan medir con precisión los efectos de la terapia acuática y compararlos con otras intervenciones en neurorehabilitación.

En este contexto, la investigación abre una línea de trabajo en la que el entorno terapéutico deja de ser un elemento pasivo para convertirse en una variable activa del tratamiento, con potencial para mejorar la recuperación en pacientes con una de las formas más graves de discapacidad neurológica.

(SERVIMEDIA)
12 Abr 2026
EDU/mjg