Educación
Una campaña de prevención de dolencias de espalda en escolares recuerda que son la principal causa de discapacidad
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El dolor lumbar es la primera causa de discapacidad en el mundo, y padecerlo durante la infancia y la adolescencia aumenta el riesgo de sufrirlo de manera crónica al ser adulto. Sin embargo, hábitos saludables que resulta sencillo adquirir durante esas etapas tempranas de la vida ayudan a reducir el riesgo de padecerlo y de que se cronifique.
Así lo subraya la Campaña de Prevención de las Dolencias de la Espalda para el curso 2026-2027, que da claves para que las familias inculquen a los escolares esos hábitos de por vida: más actividad física, menos sedentarismo continuado y, si aparece un episodio doloroso, mantener el mayor grado de actividad física que el dolor permita.
Esta iniciativa está impulsada por la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (Reide) y la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (Ceapa), en colaboración con la Fundación Asisa.
Según sus impulsores, la campaña se basa en recomendaciones cuya eficacia para mejorar la salud de la espalda ha sido demostrada científicamente, y promueve que se incorporen como hábitos a la vida cotidiana desde la infancia, de modo que, al llegar a la adolescencia y la vida adulta, estén consolidados y su efecto beneficioso se prolongue durante toda la vida.
El dolor de espalda es poco frecuente antes de los 10 años, pero entre los 13 y 15 años, alrededor de 69% de las chicas y el 51% de los chicos ya han padecido algún episodio doloroso. A partir de los 15, su frecuencia es similar a la de los adultos1. Sufrir dolor de espalda en la infancia aumenta el riesgo de padecerlo de manera crónica en la edad adulta, y ese factor resulta más relevante incluso que los hallazgos de las pruebas radiológicas.
Los promotores de la campaña recuerdan que un estudio poblacional realizado en España con 4.019 adolescentes de 13 a 15 años y sus 7.359 padres y madres, analizó la relación entre los hábitos de unos y otros. Sus resultados mostraron que la probabilidad de que los escolares practicaran algún deporte es un 670% mayor entre aquellos cuyos padres y/o madres lo hacían. Y, a la inversa, era un 200% más probable que los escolares vieran más de dos horas diarias de televisión si sus padres o madres tenían ese hábito.
En este contexto, el material divulgativo usado en la campaña 'El poder del ejemplo familiar', aporta claves para que los padres y madres inculquen desde la infancia, con su ejemplo y las rutinas familiares, hábitos que serán útiles para cuidar la espalda a lo largo de toda la vida. Incluye consejos prácticos y retos sencillos y realistas para moverse más, pasar menos tiempo sentado y convertir progresivamente la actividad física en un hábito.
Para la presidenta de Ceapa, María Sánchez, las familias desempeñan "un papel fundamental en la adquisición de hábitos saludables desde la infancia".
"Pequeños gestos cotidianos, como enseñar a nuestros hijos e hijas a llevar correctamente la mochila, fomentar una buena higiene postural o promover la práctica de actividad física, contribuyen a prevenir problemas de salud que pueden acompañarles durante toda la vida. La prevención del dolor de espalda empieza en casa, y por eso es tan importante que las familias dispongamos de información y recursos que nos ayuden a educar en estos hábitos desde edades tempranas", señaló.
(SERVIMEDIA)
02 Sep 2026
AHP/mjg
