ELA
Un atleta riojano corre 800 kilómetros en 18 días en favor de los enfermos de ELA: “Me dieron una lección de vida”
- Este martes donará los 5.000 euros recaudados a VencELA La Rioja
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El atleta riojano Manuel Herrera, Manu, recorrió 800 kilómetros en 18 días corriendo a favor de los enfermos con ELA y sus familias, pero al relatar su reto le resta importancia y evita colocarse en el centro de la historia. Su agradecimiento es para las personas enfermas y sus familias que, según afirmó, le dieron fuerza en los momentos de duda y le ofrecieron una “lección de vida increíble”.
Manu recibirá este martes un talón de 5.000 euros que donará a la asociación riojana VencELA, recaudados con esta iniciativa solidaria, que completó en 18 días, corriendo una media de 46 kilómetros diarios, para visibilizar la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). “Ellos son los que tienen los problemas y te están agradeciendo a ti que les ayudes, y yo solo estaba corriendo”, resumió en entrevista con Servimedia este deportista, de 45 años y natural de Lardero.
Esa es la idea que atraviesa su historia. Hizo “lo que más le gusta, correr”, mientras quienes conviven con la ELA le mostraron “otra forma de afrontar la vida”. “Esas ganas de vivir que tienen ellos y lo que contagian es lo que tendríamos que darnos cuenta los que somos afortunados y no tenemos problemas”, afirmó.
El reto solidario, impulsado por Aresol Renovables, nació bajo el nombre ‘800 km por la ELA’. El objetivo es recaudar fondos y dar visibilidad a una enfermedad con la que conviven alrededor de 30 personas en La Rioja, muchas de ellas vinculadas a VencELA La Rioja.
Manu explicó que la idea surgió porque siempre le había llamado la atención hacer el Camino de Santiago corriendo, pero “el impulso definitivo llegó al conocer de cerca la enfermedad y a quienes la padecen”. “A raíz de conocer sobre todo a enfermos y familias, cómo afrontan la vida, quise intentar poner mi granito de arena”, señaló.
CADA ETAPA PARA HABLAR DE LA ELA
Para preparar el desafío, entrenó durante seis meses prácticamente a diario, compatibilizándolo con su trabajo y su familia, con sesiones de entre cuatro y seis horas corriendo por el monte. Está acostumbrado a los maratones de montaña y a pruebas muy duras, pero esta vez “el reto tenía una carga distinta”. No se trataba solo de completar kilómetros, sino de que “cada etapa sirviera para hablar de la ELA”.
Durante la preparación y el Camino, Manu recibió llamadas y ánimos de amigos, familiares, personas desconocidas, pacientes y familias afectadas. “En los momentos duros, me llegaron cantidad de mensajes de enfermos y de familiares agradeciéndome lo que estaba haciendo”, recordó. Y añadió que, cuando aparecía “algún momento de debilidad o de duda”, esos mensajes le “devolvían de golpe el sentido de lo que estaba haciendo”, por él mismo y “por ayudar a los demás”. Algunos mensajes le dejaron una huella especial: “Hace seis meses falleció mi madre y te agradezco lo que estás haciendo, le dijo un familiar”, recordó.
El atleta insistió en que “esa fuerza no salía” de su propia hazaña, sino del ejemplo de los demás. “Yo solo estaba corriendo, que en el fondo es lo que me gusta”, recalcó. Por eso, cuando habló de su carrera, no solo no lo presentó como una proeza personal, sino como “una oportunidad para acompañar, visibilizar y ayudar”.
Herrera conoció un caso cercano de ELA y a partir de ahí empezó a profundizar en la realidad de las personas afectadas y de sus familias. Esa experiencia le hizo comprender, según relató, que quienes conviven con esta enfermedad ofrecen “una lección de vida increíble”. También reconoció que antes se frenaba ante algunos retos personales por miedo a fallar, y que en este caso temía no estar a la altura de quienes habían confiado en él.
El propietario de Aresol Renovables, Joaquín Sáenz, explicó que la empresa decidió apoyar el proyecto por su voluntad de respaldar una iniciativa que une deporte, solidaridad y concienciación social. Junto con el gerente de Modelos Escalona, José Félix Escalona, harán este martes a entrega del talón solidario.

CAUSAS SOLIDARIAS
En el Camino, Manu no corrió solo. Llevaba la concha del peregrino y tres símbolos solidarios: una pulsera de VencELA, otra de Arzen, asociación riojana vinculada a la esclerosis múltiple, y un lazo simbólico de la fibrosis quística, en apoyo al hijo de un amigo. “Los tres iban conmigo”, explicó. Al cruzarse con otros peregrinos, muchos le preguntaban por qué corría y, al conocer el motivo, le daban ánimos.
Las últimas etapas tuvieron un componente especialmente íntimo. Su mujer le acompañó en la parte final y sus padres le esperaban en Santiago de Compostela. “Compartirlo con la mujer fue muy bonito y saber que mis padres me esperaban en Santiago y que estaban orgullosos, pues era un motivo más de alegría que me hacía seguir corriendo y disfrutar de lo que estaba haciendo”.
El último día coincidió además con su cumpleaños. Sus amigos le prepararon un vídeo y los primeros 15 kilómetros de esa etapa los recorrió viéndolo. “Iba viendo el vídeo mientras corría y llorando, porque era una cosa de alegría, que no me lo esperaba, una emoción increíble”, recordó. La gente le veía llorar y le preguntaba si estaba bien. “Ha sido todo maravilloso. Yo solo puedo dar gracias por esto”, afirmó.
Al llegar a Santiago, lo que sintió fue “alegría y felicidad”. Había completado un reto que tenía en la cabeza desde hacía tiempo, pero sobre todo había conseguido que se hablara de la ELA. “Al final es esfuerzo y he sufrido y al final esto cansa”, reconoce. Sin embargo, subraya que lo más importante fue “haber podido poner un minúsculo granito de arena, recaudar fondos y sobre todo dar visibilidad a la gente”.
“Que se haya estado hablando constantemente de la enfermedad, para mí es un motivo de satisfacción enorme”, añadió.
UN ‘GRACIAS’ RESUME LA EXPERIENCIA
El atleta resume la experiencia en una palabra: “gracias”. “Gracias a la asociación, a los enfermos, a los familiares por enseñarme a afrontar la vida, a darme cuenta de las tontadas que hacemos y de los enfados tontos que cogemos por cosas que no tienen importancia”, señaló e incidió en que esta experiencia le ha permitido darse cuenta de “lo que verdaderamente vale y lo que mueve el mundo”.
Ahora quiere seguir haciendo retos solidarios. Tiene “dos en la cabeza” y está dispuesto a colaborar con empresas, asociaciones o iniciativas que quieran apoyar la ELA u otras enfermedades. “Estoy dispuesto a hacer lo que sea”, afirmó. A Manu le llena “colaborar con gente que lo pasa mal; si no tenemos otra cosa que hacer en esta vida”, concluyó.
(SERVIMEDIA)
26 Mayo 2026
e/mag/gja

